La Calle dialogó con María Agustina Leites, técnica en psicogerontología, con basta experiencia con adultos mayores.
Por: Matías Dalmazzo.
El 15 de junio fue definido por la Asamblea General de las Naciones Unidas, como una jornada común para que todo el mundo reflexionara y expresara su oposición en relación a los abusos y maltratos sufridos por las personas mayores en el mundo entero.
Debido a la proximidad de la fecha y con la intención de conocer la realidad de los adultos mayores en la ciudad, la redacción de La Calle dialogó con María Agustina Leites, Técnica en Psicogerontología e integrante del Área de Adultos Mayores en Uader.
-¿Quiénes lo integran el equipo de trabajo del cual formas parte?
-El Área de Personas Mayores de Uader, que depende de la Secretaría de Integración a la Comunidad de la facultad de Ciencias de la Vida y la Salud, tiene como secretaria a Ana Rouger y el responsable del Área Adultos Mayores es Julián Osoro; ambos trabajando desde Paraná. Por otro lado, en la costa del Uruguay, la integramos Iris Martínez y yo.
-La sociedad de Concepción del Uruguay en su conjunto ¿es amigable con los adultos mayores?
-Ninguna sociedad está preparada actualmente para el envejecimiento poblacional que está sucediendo. Se trata de un envejecimiento abrupto, que se debe mucho a dos factores fundamentales: la baja natalidad que está existiendo y el crecimiento en la esperanza de vida. Esto hace que la población envejezca más rápido.
En ninguna parte del mundo estamos preparados para afrontar este cambio demográfico que está sucediendo. El hecho de afrontar la vejez y ser amable con las personas mayores implica aceptar que algún día uno mismo lo será. Es muy difícil como sociedad acostumbrarnos a tolerar esta situación y no tener prejuicios sobre lo que es el paso del tiempo en las personas.
-¿Qué debe hacer una persona mayor que es víctima de una actualidad violenta? ¿Existe un lugar en la ciudad dónde recurrir?
-Lamentablemente aún existen muchas personas mayores que son víctimas de violencia; la cual no sólo es física, sino que también pueden ser: psicológica, maltrato económico, abuso sexual o abandono. Estos son aspectos a tener en cuenta a la hora de abordar el tema.
La persona mayor debe intentar hacer la denuncia correspondiente en la comisaría más cercana y buscar ayuda. Nosotros en la facultad tenemos un área destinada a ellos, pero seguramente el municipio también tiene un área destinada a adultos mayores donde se pueden acercar para abortar una situación compleja como esta.
Por otro lado, al momento de defender sus derechos y ver aspectos legales, los abogados se pueden apoyar en la Convención Interamericana sobre los Derechos de las Personas Mayores; que es el instrumento legal más fuerte y por excelencia que tenemos en el país. Argentina adhirió a esta convención el 9 de mayo de 2017.
-A tu criterio ¿Cuáles son los derechos que una persona empieza a perder a medida que va ingresando en la vejez y no tiene el correcto acompañamiento de sus familiares?
-El derecho más vulnerado tiene que ver con el acceso al trabajo; jubilarse y no poder seguir realizando funciones es un beneficio que las personas pierden. Muchas veces los individuos necesitan seguir trabajando, por cuestiones económicas o psicológicas.
El derecho a la vivienda es otro aspecto a tener presente, ya que muchos adultos mayores no tuvieron o no tienen la posibilidad de acceder a un lugar digno donde vivir.
Por otro lado, muchas veces se pierde el acceso a la salud y envejecer con dignidad. Es habitual ver que los adultos mayores no son bien tratados por profesionales o directamente no trabajan con ellos, en lo que representa una actitud discriminatoria. Es muy difícil envejecer de buena manera, teniendo varios de estos obstáculos en el camino.
-¿Contamos con una buena variedad de espacios al aire libre en la ciudad, que permitan a los abuelos el fácil acceso y disfrute de lugares naturales?
-Así como nos falta como sociedad, también carecemos de una base estructural para acompañar el paso del tiempo en las personas. Hay muchos trabajos en la actualidad, que tienen que ver con ciudades amigables con el envejecimiento y personas mayores, con la intención de ir adaptando los diferentes ámbitos y tener presente que todos en algún momento vamos a envejecer. La intención es hacer los espacios de la mejor manera posible y pensar en el paso del tiempo de las personas.
Por otro lado, nuestra ciudad tiene millones de atractivos que son tranquilamente visitables por las personas mayores y recomiendo a todos intentar ir a estos lugares. Lo importante es que si ven dificultades o hubo problemas de acceso para disfrutar de un espacio, tienen que hacerlo saber cuáles son y así intentar acercar la posibilidad de disfrute para todos.
-¿Cómo puede hacer y a dónde se debe dirigir una persona que quiera colaborar para mejorar la calidad de vida de las personas de tercera edad en la ciudad?
-Cualquier persona o profesional puede trabajar en intentar mejorar la calidad de vida de los adultos mayores, pero lo importante es que se debe tener un cierto conocimiento de lo que implica el envejecimiento: adaptarse a la sociedad día a día, los impedimentos que tiene y las cosas que deben enfrentarse jornada tras jornada.
El área de Adultos Mayores de la Municipalidad trabaja permanentemente con este segmento de la población. Además, el sector de adultos mayores de UADER está disponible para aquellos que quieran intervenir y aportar ideas.
-¿Existe algún flagelo en particular que se profundizó durante la actual pandemia, que afecte indiscutiblemente a los adultos mayores y que deba ser atendido de inmediato?
-El problema más importante de la pandemia es la soledad. Muchas personas mayores han sentido el peso de estar solas y creo que también es muy importante acompañar este proceso a medida de que volvamos a una cierta normalidad. Es importante que la persona mayor comprenda, que el esfuerzo de haber estado solo tanto tiempo fue importante en el marco de la actual pandemia.
Quiero reconocer el esfuerzo de este segmento de la población; que adquirió nuevas herramientas, se han empoderado y pudieron sortear de una manera maravillosa todas las situaciones complejas que han ido sucediendo en el último año y medio.
La mayoría de los adultos nos demostraron que se pueden sortera este tipo de situaciones; con el amor, el apoyo y el cariño de familiares o allegados.
-¿Es complejo el acceso al mundo laboral de un adulto que quiera seguir trabajando luego de la jubilación?
La posibilidad de acceso al mundo laboral ha quedad muy alejada, es muy difícil para el adulto mayor acceder a un trabajo estable o seguir en funciones luego de su jubilación. Esta es una de las principales deudas que tenemos como sociedad, darle la posibilidad a quienes quieren seguir desempeñando funciones a pesar de haber cumplido con la edad para el retiro.
Debemos y tenemos la obligación de darles el lugar, para permitirles continuar en actividad por motivos económicos y psicológicos. Así vamos a poder desterrar ciertos prejuicios en relación a que los adultos mayores no pueden trabajar, por falta de energía o capacidad.
-¿Algún tema para mencionar o desarrollar de los que no abordamos y que te gustaría que se difunda?
-Quiero remarcar el trabajo que se hace desde el Área de Adultos Mayores de Uader, en relación a la campaña denominada: “Estar aislados no significa estar solos”.
A partir de 2020 se realizan actividades con las personas desde sus hogares, con el acceso a grupos para realizar diferentes actividades.
Las personas mayores pueden comunicarse con nosotros cuando tienen algún tipo de dificultad. El año pasado y este se implementaron cuadernillos de estimulación cognitiva, con información relacionada con el covid. Esto fue distribuido de manera gratuita, tanto impreso como en formato digital, más allá de las capacitaciones que se hicieron para entender un poco más el proceso de envejecimiento.
María Agustina Leites
Es Técnica en Psicogerontología y trabaja hace más de 15 años con adultos mayores. Además, integra el área de personas mayores de Uader, dependiente de la Facultad de Ciencias de la Vida. Dentro de su recorrido laboral y académico, junto a su colega Iris Martínez, confeccionó y llevó adelante talleres y trabajos con personas mayores durante más de una década. Los talleres impulsados por Leites y Martínez son dependientes de la Sociedad de Beneficencia, que viene haciendo un trabajo muy importante con personas mayores. Por último, el trabajo de Leites también fue aprovechado desde PAMI, con actividades realizadas en el Centro de Jubilados de Embarcados.










