Evitar lo peor

El mundo atraviesa catástrofes que ponen en peligro la vida y el atlas político, tal como lo hemos conocido. No se trata sólo de las guerras y de la amenaza nuclear, sino del colapso climático que sigue su curso y a una velocidad mayor, aunque todas las miradas estén concentradas en Ucrania. Este lunes, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) publicó la segunda parte del último informe de evaluación del clima global. Se trata de una revisión exhaustiva y actualizada que se ha elaborado durante siete años y se basa en el trabajo revisado por pares de miles de científicos. El informe es el sexto desde que el IPCC fue convocado por primera vez por la ONU en 1988, y puede ser el último que se publique mientras todavía hay alguna posibilidad de evitar lo peor.
Su pronóstico es tan alarmante como directo: “El colapso climático se está acelerando rápidamente, muchos de los impactos serán más severos de lo previsto y sólo quedan pocas posibilidades de evitar sus peores estragos”, afirma.
Los científicos han concluido que, incluso en los niveles actuales, “las acciones humanas que provocan el calentamiento global, “están causando perturbaciones peligrosas y generalizadas, amenazando con la devastación de franjas del mundo natural y haciendo que muchas áreas sean inhabitables”
El informe IPCC dice que permitir que las temperatura aumente más de 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales, como parece probable que ocurrirá dadas las tendencias actuales de las emisiones de gases de efecto invernadero, tendrá como resultado algunos impactos «irreversibles». Estos incluyen el derretimiento de los casquetes polares y los glaciares, y un efecto en cascada por el cual los incendios forestales, la muerte de las zonas boscosas y selvas, y el deshielo del permafrost liberarán emisiones de carbono adicionales, amplificando aún más el calentamiento.
El informe dice que “todo el mundo se ve afectado”, sin que ninguna región habitada escape a los terribles daños del cambio climático extremo.
Asegura también que la mortandad masiva de especies, desde árboles hasta corales, “ya está en marcha”. Y vaticina olas migratorias masivas que generarán graves conflictos sociales, puesto que aproximadamente la mitad de la población mundial, vive en zonas “altamente vulnerables” al cambio climático, “por lo que entre 3.300 y 3.600 millones de personas enfrentarán escasez de alimentos y agua, incluso con los niveles actuales de calentamiento global”.