David Bueno
La historia es, según el diccionario, la exposición sistemática de los acontecimientos que afectan a un pueblo, una institución, una ciencia o un arte. Sin embargo, una misma historia se puede explicar de muchas maneras diferentes. Por ejemplo, si nos remontamos al inicio de la historia humana, las huellas más antiguas que se conservan se han encontrado en Laetoli (Tanzania) y tienen 3,6 millones de años de antigüedad. Por la forma se sabe que hay hombres y mujeres, pero no sabemos de qué manera caminaban unos junto a otros. Sin embargo, todas las reproducciones artísticas que se han hecho tienden a mostrar un hombre caminando delante, seguido de una mujer con un hijo en brazos. Lo mismo sucede en todas las reproducciones artísticas que se hacen sobre cómo los hombres prehistóricos pintaban dentro de las cuevas. Pues bien, varios estudios publicados en los últimos dos o tres años que han analizado la forma de las manos y de las huellas dactilares que dejaron las personas de la prehistoria cuando pintaron las cuevas indican que casi el 50% de estas magníficas obras de arte están hechas por mujeres. El porcentaje indica la frecuencia relativa con la que se produce un evento por cada 100 observaciones, por lo que la frecuencia es uno de los datos estadísticos más simples. La estadística es una ciencia matemática, el objetivo es recopilar, analizar, interpretar y representar conjuntos de datos. Algunos de los conceptos estadísticos más conocidos son la frecuencia y la media, pero hay muchos más. Como con cualquier otra historia, la de la estadística se puede explicar de muchas maneras, pero la inmensa mayoría enfatiza las aportaciones que han hecho los hombres. No hay mujeres. Las concepciones sociales heredadas nos han hecho pensar que en la prehistoria las mujeres tenían que caminar necesariamente detrás de los hombres o que no se implicaban en la creación de arte rupestre. Para abarcar estos dos aspectos, uno grupo de profesoras e investigadoras en el campo de la estadística de las universidades de Barcelona y Politécnica de Cataluña, encabezados por Lupe Gómez y Conxita Arenas, escribieron “El alfabeto de la estadística”, con algunos de los conceptos más prominentes de esta ciencia. Además, rescatan las aportaciones de 26 mujeres que han dedicado su vida a la estadística. Un acto de justicia imprescindible que implica hablar del papel fundamental que ha tenido la mitad de la humanidad.










