A dos años y medio de la sanción de la Ley 27.610 que regula el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo, la ciudad de Buenos Aires, Jujuy y Salta son las jurisdicciones con la tasa más alta de aborto: 13 cada 1000 mujeres en edad fértil. En cambio, las tasas más bajas corresponden a Corrientes, Chaco y Misiones, con tres veces menos durante 2022.
Los datos reflejan diferencias en el acceso a la interrupción voluntaria, y podría responder a las desigualdades que persisten entre provincias en la provisión de servicios en hospitales y centros de salud públicos.
En Entre Ríos, 6,96% de cada mil mujeres llevaron a cabo un proceso de Interrupción Legal del Embarazo o Interrupción Voluntaria del Embarazo durante 2022, esto se traduce a 2.444 personas gestantes y posiciona a la provincia en el puesto nº 15 de Argentina. De estas, solo el 0,11% recurrió a un establecimiento de salud.
Con respecto a los servicios de salud que llevan a cabo los protocolos de ILE e IVE son 37 en Entre Ríos. A su vez, 1861 personas abortaron con el medicamento misoprostol, que fue distribuido por la Dirección Nacional de Salud Sexual y Reproductiva (Dnssr).