Se cumplieron 30 años de trabajo, pasión y amor por el Tren Histórico y Turístico de Villa Elisa.
En 1994 un grupo de amigos formó una asociación civil, bajo el nombre de Ferrocluc Central Entrerriano y obtuvo la personería jurídica. Luego de ser comprada como chatarra a mil dólares y con motor nuevo, en septiembre de ese año se puso en marcha la locomotora Befdford, construida en Escocia en 1928, que estaba arrumbada en el Puerto de Concepción del Uruguay, y fue restaurada por el Ferroclub en los galpones de la estación.
Se construyeron dos vagones de pasajeros con material rodante conseguido en Buenos Aires, muy similares a los utilizados a principios del siglo, con butacas e iluminación de época. Éstos tienen una capacidad para 44 personas, con bar y baño.
Al primero se lo denominó 1.094 y al segundo, 1.125, por ser habilitados en octubre de 1994 y en noviembre de 1995, respectivamente. La locomotora lleva el número 10.594, en homenaje a la fecha de creación del Ferroclub: el 10 de mayo de 1994.
Actualmente se explota con fines turísticos, por lo que se efectúan paseos cortos de unos 30 a 40 minutos dentro del predio de la Estación Elisa. El ramal ferroviario, que une Villa Elisa y Caseros, fue inaugurado el 21 de julio de 1907 con una extensión de 36 kilómetros, con dos poblaciones intermedias: la de Pronunciamiento y la de Primero de Mayo.
Su historia
Esta línea férrea se comenzó a construir a fines de diciembre de 1905. Su contratista fue Benito Gustavino. Los galpones y el tanque de agua fueron realizados bajo la dirección de Alejandro Passina, quien dio por concluidas las obras en mayo de 1907.
Por iniciativa del Ferrocarril Central Entrerriano, la estación fue habilitada en 1907 cuando sólo se extendía de Villa Elisa a Caseros. Para 1910, al medio de decenas de proyectos, se empezó a plantear la extensión del ramal a la fábrica: a Colón, actualmente pueblo Liebig, a Jubileo o a San Salvador, según las tres posibilidades.
Finalmente se decidió por la opción a San Salvador y en 1912 quedó habilitada esa prolongación hacia la actual Capital del Arroz. A los 2 o 3 años fueron fundadas las estaciones de la Clarita y Arroyo Barú.
La mayor actividad en la estación Elisa se registró desde la década 20 hasta fines de los 60. El único medio para transportar las haciendas, aves o la cosecha que se vendía. De afuera, a la vez que se usaba para traer alimentos, ropa, muebles, herramientas que surtían a los almacenes.
En la primera década era común ver a troperos que traían cientos de animales de La Suiza, Santa Rosa o de La Matilde, para embarcarlos en algún expreso de 20 a 30 vagones que salía al día siguiente.
Las tropas se amontonaban en los caminos cercanos, mientras los troperos hacían guardia de a caballo sin importar las inclemencias del tiempo. También solía llevar los colonos sus carros repletos de bolsas linos, de cajones de huevos o jaulas de gallinas.
Además, todos los días, pasaba un coche motor que permitía a la gente del pueblo viajar de un lado a otro. Después de una larga agonía, el 31 de julio de 1980 fue levantado el ramal y la estación Elisa, como las otras, se quedó sin tren.
Los objetivos del 93
En 1993, el Municipio quiso tomar los terrenos del ferrocarril. Por tal motivo, se formó un grupo de amigos para evitar el levantamiento de las vías.
En la estación puede apreciarse el tanque de agua, llamado hidrante, para alimentar las gargantas de las máquinas a vapor y los galponcitos que alojara a la cuadrilla de mantenimiento. La casa de chapa era la que usaba el capataz.
Actualmente en la estación Elisa se pueden observar las maquinarias que usa el grupo de colaboradores del Ferroclub. La tracto vía, que recorre el ramal para ver su estado.
En años anteriores también era utilizada por la persona que estaba encargada de hacer mantenimiento y la verificación de los cables del telégrafo, que era el único medio de comunicación. La cortadora vertical de ramas, denominada La corta rulo. La Isaura, una zorra de paseos que se utiliza dentro del predio, denominada así en homenaje al ferroviario Isauro Pirolla.
Al trencito Expreso El Charrúa, se lo obtuvo por medio de un convenio con la Comisión Administradora del Río Uruguay (Cafesg), que lo cedió para ser utilizado. En mayo de 2023 Trenes Argentinos Operaciones cedió el ramal a la organización no gubernamental (ONG) “para la custodia, preservación y mantenimiento” de las vías.
Sus integrantes trabajan sin fines de lucro y mantienen la Estación con los paseos a turistas. Un tren lleno de historias, anécdotas, que todos deben conocer de Villa Elisa (Entre Ríos). Actualmente se hacen paseos los fines de semana a las 15:30 y a las 17:00.
La presencia de la mujer
La locomotora está al mando de una mujer, motorwoman, lo que le llama mucho la atención a los visitantes. Se hace un recorrido en el tren histórico, haciendo un camino corto en el predio ferroviario. Se cuenta sobre la necesidad de continuar con el mantenimiento de la vía y limpiar para llegar a otros lugares.
El Ferroclub brega por mantención de la vía y dar valor a lo que es la historia ferroviaria en los pueblos. Todo lo que se hace se hace a pulmón. Los gastos, que genera el mantenimiento al material rodante, hacer la limpieza, corte de pasto y demás, se sustentan con los paseos que realizan.
Es una ONG que no recibe aportes de ningún organismo oficial: ni municipal, ni provincial ni nacional. Todos los que integran el Ferroclub tienen sus actividades privadas y sus ratos libres se le lo dedican al Tren Histórico.










