El telegrama

Es una historia de nunca acabar, todos los fines de semanas de tarde las plazas céntricas de la ciudad se llenan de personas, que si bien están al aire libre, permanecen en un nutrido grupo. No es mi intención demonizar a los jóvenes y mucho menos cuestionar el accionar policial, simplemente es incomprensible estar en pandemia y al mismo tiempo tener que explicar la importancia de mantener el distanciamiento social. Seguramente este domingo las plazas Constitución, San Martín, Urquiza y Ramírez presentarán el desborde habitual.

Graciela Almada