Este jueves, desde las 14, el Senado debatirá los pliegos de Manuel García Mansilla y Ariel Lijo, los candidatos propuestos por el presidente Javier Milei para cubrir las vacantes en la Corte Suprema de Justicia.
Un Proceso Controvertido y Acelerado
La nominación de ambos candidatos ha sido un proceso extenso que se intensificó cuando Milei decidió designarlos por decreto en comisión a fines de febrero, evitando el procedimiento habitual del Senado.
Tras esta decisión, García Mansilla asumió de manera discreta con el aval de la Corte Suprema, aunque su nombramiento solo se extiende hasta noviembre. Lijo, en cambio, no logró incorporarse, ya que el tribunal le exigió renunciar a su cargo de juez federal de Comodoro Py, donde solo pudo obtener una licencia.
Antes del decreto presidencial, Lijo tenía un camino más despejado hacia la Corte, habiendo asegurado varios apoyos dentro del proceso tradicional. Sin embargo, el escándalo «Criptogate LIBRA» alteró la dinámica política y debilitó su candidatura.
Escenario Complejo para el Gobierno en el Senado
El panorama en la Cámara Alta es desfavorable para el oficialismo, ya que prevalece el rechazo a ambos pliegos. A pesar de que la vicepresidenta Victoria Villarruel otorgó un tiempo adicional para negociaciones, el gobierno activó recién ayer sus esfuerzos para evitar una derrota.
La estrategia del asesor presidencial Santiago Caputo y del viceministro de Justicia Sebastián Amerio era impedir el quorum, pero esto enfrenta serias dificultades. Para lograrlo, necesitaban asegurarse de que la oposición no alcanzara los 37 senadores presentes, pero la UCR y otros bloques podrían aportar legisladores suficientes para habilitar la sesión.
Además, la senadora cordobesa Alejandra Vigo ya confirmó su presencia y su voto en contra de los pliegos, lo que complica aún más la estrategia oficialista.
Una Decisión con Impacto Político y Judicial
Si se concreta la sesión, la votación podría significar el rechazo definitivo de las nominaciones. Con los 72 senadores en sus bancas, bastarían 25 votos negativos para bloquear los nombramientos.
El rechazo de García Mansilla generaría un conflicto legal sobre su continuidad, ya que él y el gobierno sostienen que, tras haber jurado ante la Corte, solo podría ser removido mediante juicio político. Sin embargo, desde el Senado argumentan que los nombramientos en comisión son provisionales hasta que la Cámara se expida, lo que invalidaría su designación en caso de ser rechazada.
Para Lijo, el desenlace tiene implicaciones políticas significativas. Si no llega a la Corte, seguirá como juez en Comodoro Py, un ámbito donde ningún dirigente político está exento de enfrentar investigaciones. Si es aprobado, su presencia en el máximo tribunal podría generar tensiones con quienes hoy buscan bloquear su nombramiento.
En este escenario incierto, los senadores deberán definir su postura y enfrentar las consecuencias de su decisión en un tema clave para el futuro judicial del país.










