El Senado de la Nación aprobó el proyecto de reforma de la Ley de Salud Mental, que introduce cambios en los criterios de internación involuntaria, mantiene la eliminación de los manicomios e incorpora las adicciones, incluida la ludopatía, dentro de las problemáticas que podrán recibir tratamiento específico.
La iniciativa obtuvo 42 votos afirmativos y 21 negativos y ahora será girada a la Cámara de Diputados para su tratamiento. Al comienzo de la sesión, además, prestó juramento la nueva senadora Claudia López, quien asumió en reemplazo de Juan Carlos Pagotto.
El proyecto recibió el respaldo de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y distintos bloques provinciales, entre ellos Movimiento por Misiones, Primero los Salteños, Despierta Chubut, Provincias Unidas y Movere Santa Cruz. En tanto, votaron en contra los integrantes del bloque Justicialista, Independencia y Convicción Federal.
El tratamiento comenzó después de las 22.30, una vez aprobados los proyectos vinculados con inversiones relevantes y el Mercado Voluntario de Carbono.
Modificaciones al proyecto original
La propuesta impulsada por el Gobierno nacional atravesó modificaciones sustanciales durante su discusión, luego de que distintos bloques aliados plantearan objeciones al texto inicial.
Entre los principales cambios se establece que las internaciones involuntarias podrán ser dispuestas por un médico, preferentemente especialista en psiquiatría. También se contempla un mecanismo de asistencia financiera para las provincias, se mantiene la eliminación de los manicomios y se amplía el abordaje de las adicciones, incorporando situaciones como la ludopatía.
El dictamen aprobado establece que la internación involuntaria deberá utilizarse como un recurso terapéutico excepcional, únicamente cuando no resulten posibles los tratamientos ambulatorios y exista un riesgo grave de daño para la vida o la integridad física del paciente o de terceros. Esa situación deberá ser evaluada por un equipo interdisciplinario.
Los argumentos durante el debate
Al iniciar la discusión, la presidenta de la Comisión de Salud, la senadora libertaria Ivana Arrascatea, sintetizó el objetivo de la reforma con una expresión: «Llegar a tiempo».
Según sostuvo, esto implica modificar el criterio de intervención, pasando de la consideración del riesgo inminente al riesgo grave y contemplando la historia clínica integral de cada paciente.
Asimismo, Arrascatea cuestionó la normativa vigente al considerarla insuficiente y señaló la necesidad de incorporar herramientas que permitan mejorar la respuesta del sistema de salud ante las distintas problemáticas de salud mental.










