El ruido mata

Por Arturo Brooks

La ONU ha bautizado al ruido urbano, a la contaminación acústica, como el asesino escandaloso de las ciudades. La contaminación acústica en las ciudades es un peligro creciente para la salud pública, destaca el “informe Fronteras 2022: ruido, llamas y desequilibrios del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente” (https://www.unep.org/es).
Según este último informe de la ONU, los más afectados son los más jóvenes, los ancianos y las comunidades marginadas cerca de rutas con mucho tráfico, zonas industriales y alejadas de los espacios verdes.
Pero la contaminación sonora también afecta, y mucho, a los animales que habitan los entornos urbanos. Es el caso de aves, anfibios e insectos, que igualmente sufren las consecuencias de un ruido ensordecedor que afecta a la comunicación acústica de la que la que dependen para sobrevivir.
Una de las soluciones que propone ONU Medio Ambiente para combatir la contaminación acústica en las ciudades es incrementar las zonas verdes en las ciudades.
La vegetación absorbe la energía acústica, además de dispersar el ruido y amplificar los sonidos naturales, ya que atraen la vida silvestre y mejoran el paisaje urbano visual.
Las áreas verdes, los patios y los parques urbanos suponen, asimismo, un alivio para escapar del ruido y estimular nuestro bienestar mental.
Más bici-sendas también suponen, indirectamente, un menor espacio para la conducción y, por tanto, reducen el ruido de los vehículos.
La agencia para el medio ambiente recalca la necesidad de que los urbanistas tengan en consideración todos estos problemas acústicos y sus soluciones cuando diseñen las ciudades o nuevos espacios.
El capítulo del último informe titulados “Escuchar las ciudades: de entornos ruidosos a paisajes sonoros positivos” llama la atención sobre la contaminación acústica y sus impactos a largo plazo en la salud física y mental. “Algunos problemas pueden ser de índole local, de relativo pequeño impacto en la actualidad, pero tIenen el potencial de convertirse en un problema de preocupación regional si no se abordan con anticipación.
Frente a ello, propone medidas que se pueden implementar para crear paisajes sonoros positivos y restauradores en las zonas urbanas.
Como señala el informe, los espacios verdes son una solución basada en la naturaleza para generar paisajes sonoros agradables.
Tan fácil como plantar árboles. Tan complicado como hacer menos ruido.