A poco más de un año de las elecciones presidenciales de 2027, distintos sectores del peronismo ya comenzaron a evaluar posibles candidaturas y a delinear estrategias para una interna que todavía aparece abierta.
En ese escenario, y mientras persiste una frágil tregua entre La Cámpora y el sector de Axel Kicillof, el gobernador bonaerense se perfila como uno de los principales aspirantes. Desde hace tiempo, Kicillof busca consolidar un espacio propio a través del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) y marcar distancia de Cristina Kirchner, una autonomía que generó fuertes tensiones dentro del kirchnerismo.
Aunque todavía no oficializó una candidatura, su posicionamiento nacional comenzó hace tiempo y eso también representa un desafío: la exposición anticipada puede generar desgaste y darle menos margen para sorprender.
Kicillof, sin embargo, continúa ampliando su agenda política y busca proyectarse como una de las principales referencias del progresismo argentino. Recientemente participó en un encuentro regional en Montevideo y mantuvo una reunión con el presidente uruguayo Yamandú Orsi, con quien analizó estrategias para fortalecer al progresismo frente al avance de la derecha en la región.
Al mismo tiempo, el gobernador mantiene su actividad dentro de la estructura del Partido Justicialista y procura imprimirle un perfil propio a la renovación del peronismo, basado en la austeridad y en un estilo de conducción inspirado en la experiencia política uruguaya.
Massa vuelve a aparecer en el escenario
Mientras Kicillof avanza en su construcción, desde el Frente Renovador y sectores del kirchnerismo comenzaron a instalar nuevamente el nombre de Sergio Massa como posible candidato presidencial.
El exministro de Economía se mantuvo alejado de la primera línea política después de la derrota en el balotaje de 2023, aunque en los últimos meses habría retomado una intensa agenda de reuniones con empresarios, dirigentes sindicales y referentes políticos.
Su nombre también apareció vinculado a las gestiones que permitieron acercar posiciones entre Kicillof y Máximo Kirchner, después de un largo período de enfrentamientos y distanciamiento.
Desde el massismo evitan confirmar una eventual candidatura, pero destacan la experiencia de Massa, su conocimiento del escenario nacional y su capacidad de negociación. También recuerdan que en 2023 fue el candidato más votado en la primera vuelta presidencial.
Sin embargo, su figura arrastra el costo político de haber integrado el último gobierno del Frente de Todos, durante el cual la inflación alcanzó niveles muy elevados y la situación económica se deterioró considerablemente.
En el Frente Renovador consideran que la evolución del escenario político y económico será determinante para las posibilidades electorales de Massa. Su principal fortaleza, además de su nivel de conocimiento nacional, es la experiencia acumulada en campañas y gestión.
El Norte Grande busca una alternativa
Dentro del peronismo también aparece la posibilidad de construir una alternativa desde el Norte Grande. En ese espacio, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, no descartó competir en una eventual interna, aunque su decisión dependerá del respaldo que pueda conseguir entre sus pares de la región.
El mandatario reconoce, no obstante, que parte desde una posición menos favorable frente a figuras con mayor nivel de conocimiento nacional, como Kicillof y Massa.
A esta lista de posibles aspirantes se suma el senador nacional y exgobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, cuyo nombre comenzó a circular como una alternativa que cuenta con respaldo en sectores del kirchnerismo.
Con varios nombres en danza y sin una conducción electoral definida, el peronismo comienza a transitar una etapa de reacomodamiento interno. La disputa por el liderazgo de cara a 2027 recién empieza y todavía quedan varios capítulos por escribir.










