El papiloma humano gana terreno por la falta de vacunación

La cobertura de la vacuna contra el agente infeccioso de transmisión sexual cayó progresivamente en una década en nuestro país.

Por: Mario Bonnot

La Dirección de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles dependiente del Ministerio de Salud de la Nación señala oficialmente que, en 2024, la inmunización contra el virus del papiloma humano (VPH) alcanzó apenas el 55,5% de las mujeres y el 50,9% de los varones, un descenso que contrasta con los valores de 2015, cuando la cobertura era del 87% en mujeres y del 71% en varones.



A quiénes golpea

El descenso afecta de manera directa a los adolescentes, etapa en la que la vacunación contra el VPH adquiere una relevancia central para la salud pública. Pero a esto se suma la tendencia a la baja también en las tasas de cobertura de otras vacunas del calendario y configura un escenario de riesgo creciente en la salud de los habitantes del pueblo argentino.

Con este escenario, las nuevas generaciones están expuestas a una mayor probabilidad de contraer infecciones que, hasta hace pocos años, parecían controladas en el esquema sanitario nacional. Máxime teniendo en cuenta que los especialistas subrayan que la vacunación es el recurso más eficaz para revertir esta tendencia. De ahí que los padres deben y tienen que revisar los calendarios de vacunación de sus hijos y comenzar a modificar la problemática.

El VPH es la infección

La vacuna contra el VPH, incorporada al Calendario Nacional de Vacunación (CNV), fue un hito en la lucha contra el cáncer de cuello uterino y otras consecuencias graves del virus. La OMS impulsa la estrategia 90-70-90 para la eliminación de esta enfermedad, que propone vacunar al 90% de las niñas antes de los 15 años, garantizar que el 70% de las mujeres accedan a pruebas de detección a los 35 y 45 años, y asegurar que el 90% de las mujeres diagnosticadas con lesiones precancerosas reciban tratamiento.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) – organismo del cual nuestro país se retiró en febrero de 2025 impulsado por el gobierno de Javier Milei debido a diferencias profundas en la gestión sanitaria y de soberanía, especialmente tras las políticas aplicadas durante la pandemia-, estima que cuatro de cada cinco personas sexualmente activas lo contraerán en algún momento de su vida.

Existen más de cien tipos de VPH, aunque cerca de 40 afectan la zona genital o anal. La transmisión se produce principalmente por contacto directo entre piel y mucosas durante relaciones sexuales, y basta un solo contacto para adquirir la infección. Mitos persistentes, como la supuesta transmisión por compartir objetos o el uso de baños públicos, no tienen sustento científico.

Las consecuencias sanitarias de la baja cobertura se reflejan en las estadísticas por ejemplo del cáncer de cuello uterino, provocado en el 99% de los casos por el VPH y entre las principales causas de mortalidad por cáncer en mujeres jóvenes. De acuerdo con la OMS, cada año se diagnostican más de 600.000 nuevos casos a nivel global y fallecen más de 340.000 mujeres por esa enfermedad. En Argentina, el Observatorio Global del Cáncer reportó 4.600 nuevos diagnósticos y más de 2.200 muertes anuales. El virus también provoca cánceres de ano, vagina, vulva y orofaringe, afectando tanto a mujeres como a varones. Entre los hombres, la incidencia de tumores orofaríngeos vinculados al VPH ya supera en algunos países los casos de cáncer de cuello uterino en mujeres.

La tendencia a la baja en la vacunación no se limita al VPH. Los últimos datos oficiales del Ministerio de Salud de la Nación confirman que, en 2025, las coberturas nacionales promedio en la mayoría de las vacunas oscilaron entre el 70% y el 85%, con diferencias notables entre provincias y una caída progresiva a medida que avanza el esquema de inmunización.