El Gral. Urquiza y la Apicultura

Por: Prof. Danisa Impini (*) 

En la semana que se cumplía el 175° aniversario del Pronunciamiento de Urquiza, ocurrido el 1° de mayo de 1851 en la ciudad de Concepción del Uruguay, dos noticias positivas para el ámbito provincial, y por qué no nacional, que aparentan ser inconexas se difundieron en los portales de noticias.  La primera es que se certificó el primer envío de miel a la Unión Europea bajo el nuevo acuerdo estratégico Mercosur-UE, tratándose de un cargamento de 22 toneladas originado en Concordia, Entre Ríos y certificado por SENASA, inaugurando el uso del cupo de 45.000 toneladas anuales con arancel cero. La segunda noticia es que el Gobernador Rogelio Frigerio visitó la histórica Quinta del General Justo José de Urquiza en Gualeguaychú, un emblemático espacio ubicado dentro del predio del Escuadrón de Exploración de Caballería Blindado 2 Dragones Coronel Zelaya, denominado “Museo del Cura”, ya que antes de ser comprada por Urquiza perteneció al padre Manuel Erausquin, y que además será declarado monumento histórico.



Sabido es que el General Justo José de Urquiza, fue el hombre que propulsó la Organización Nacional, estadista, empresario, político, militar, propició el inicio de colonias en la provincia de Entre Ríos, además del fenómeno inmigratorio que acompaño el proceso colonizador y de llevar adelante ideales, organización de  proyectos, dar a conocer principios  federales, fomentarlos, para la causa nacional.

Nació en el 18 de octubre de 1801, era el úndecimo hijo de Dn. Josef de Urquiza, quién en 1774 había llegado al Río de la Plata con 12 años, allí lo esperaba Mateo Ramón de Alzaga (hermano de su madre Da. María Francisca de Alzaga de Urquiza), más tarde en 1789 se trasladaría su padre a nuestra provincia para dedicarse a la ganadería. Esto indudablemente permitió organizar los inicios de la fortuna familiar, ayudando al joven Justo José a iniciarse en el mundo de los negocios junto a su padre

Benefactor y propulsor del incipiente movimiento industrial en la segunda mitad del SXIX invirtiendo en:

  • Fábrica de Paños
  • Saladeros
  • Ingenios Azucareros de Caña y Remolacha
  • Explotación de Yerba Mate
  • Compañías de Navegación
  • Empresas de Carro
  • Explotación de Minas
  • Fundación de Bancos
  • Negocios ganaderos, importación de animales de raza.

Persona con gran espíritu emprendedor, llevó adelante grandes ideales, intervino en dos aspectos que jugaron un rol decisivo para los inicios de nuestro país: La inmigración y El Ferrocarril.

Para aquellos tiempos en los cuáles se invertía en avance tecnológico, la provincia de Entre Ríos, era muy favorecida por su clima, suelo, campos fértiles, los cuáles se debían aprovechar, conocer, y así fue como poco a poco se hizo.

El ganado fue la actividad que se destacaba, luego seguían otras como la explotación de bosques, caleras, fabricación de ladrillos y carbón, elaboración de harinas, construcción de barcos, curtidurías y graserías, cría de gusanos de seda, plantación de yerba mate. Muchas de ellas no llegaron a su esplendor, ni a tener la relevancia que tuvo la industria saladeril.

Además de estas actividades económicas, también se pensaba en la inversión, buscando mejorar la calidad de los productos, para ello se necesitó importar animales de razas, para tener mejores carnes, ovinos de razas Rambouillet y Negrette, abejas europeas.

En cuanto a las abejas europeas según escribe Martin de Moussy en 1860, menciona que las abejas fueron traídas en colmenas a San José, desde Gualeguachú, compradas por el Gral Urquiza al negociante D. Apolinario Benités. En este mismo año también don Vicente Casares, amigo porteño según relata Antonio P. Castro, le regala dos colmenas, que se estima las tendría en su Estancia San José. También se tiene registro que para 1860 en su chacra de Gualeguaychú, conocida como “Quinta de Gualeguaychú”, sobre el arroyo del Cura, estableció un valioso colmenar con el objetivo de explotar la miel y la cera. Es precisamente ese el sitio que ahora se quiere poner en valor y declarar, con toda justicia, Monumento Histórico.

Por otro lado, en la zona de Paraná En 1864, los Durand-Savoyat, inauguraron El Colmenar, una cooperativa apícola modelo, el primer emprendimiento de esta naturaleza en el país, que promovió la producción de miel de manera ‘‘científica y en gran escala’’. Para ello, escribieron uno de los primeros libros sobre la explotación científica de la apicultura en el Cono Sur, titulado “Manual del apicultor para la República Argentina”. Los Durand-Savoyat fueron afines a la política de Justo Urquiza y supieron adaptarse a las posibilidades surgidas, no solo gracias a su afinidad ideológica y la formación técnica traída de Francia, sino también por su efervescente labor científico-técnico y pragmatismo al introducir nuevas producciones rurales en la Mesopotamia. Para ellos fue trascendental la tecnificación y modernización de la industria apícola a nivel regional y en base a la práctica cotidiana, formularon un manual teórico-práctico.

Como vemos, una vez más surge la figura precursora de Justo José de Urquiza, como propulsora de diversas actividades comerciales e industriales, apoyadas en los avances científico-tecnológicos de la época, y en una decisión político-institucional inspirada en el progreso moral y material de los habitantes del suelo entrerriano, en contacto con el mundo exterior.

Teniendo en cuenta el auge de la Revolución Industrial para mediados del S. XIX, donde los desarrollos tecnológicos llegarían a su máximo esplendor, acompañando también el avance y conformación de las ciudades, pronto nuestra provincia comenzaría a mencionar estaciones, barrios de obreros, y tantas palabras nuevas, como construcciones, comenzarían a formar parte del paisaje de la provincia.

En todo esto el General Urquiza fue muy hábil, astuto y con un entusiasmo innato, siempre estuvo rodeado de grandes profesionales, quienes llegaban al puerto de Buenos Aires o a la Provincia, tenían la necesidad de saludar al nombrado General, así conoció a sus asesores: secretarios, administrativos, arquitectos, todos les contaban los avances y detalles del mundo europeo, esto indudablemente fue el punto de partida hacia la innovación, teniendo en cuenta que nuestro General nunca viajó aquel continente, quizás por falta de tiempo, había todavía  muchas cuestiones  por organizar en nuestro suelo.

(*) Vice-Presidenta del Centro Cultural Urquiza