El Gobierno nacional anunció un nuevo programa destinado a fortalecer la oferta de créditos hipotecarios y facilitar el acceso al financiamiento para la compra de la primera vivienda. La medida fue presentada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y contempla la utilización de recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES para otorgar financiamiento de largo plazo a los bancos.
La iniciativa no consiste en una nueva línea de préstamos que los particulares puedan solicitar directamente al Estado. El mecanismo está dirigido a las entidades financieras, que accederán a los fondos mediante licitaciones y deberán destinarlos exclusivamente a créditos hipotecarios para comprar, construir, ampliar o refaccionar la primera vivienda.
Según explicó Caputo, uno de los principales obstáculos que enfrenta actualmente el mercado hipotecario es el desfasaje entre los plazos de los depósitos bancarios, generalmente más cortos, y los créditos hipotecarios, que se extienden durante varios años.
El nuevo esquema busca brindar a los bancos una fuente de financiamiento de mayor plazo, de manera que puedan ampliar la oferta de préstamos hipotecarios.
Los principales puntos
- Monto total: $2 billones.
- Primera licitación: $200.000 millones.
- Origen de los fondos: Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES.
- Destino: compra, construcción, ampliación o refacción de la primera vivienda.
- Beneficiarios: personas humanas que accedan a través de entidades financieras.
- Plazo mínimo: 15 años.
- Tasa máxima: UVA + 7,5%.
- Monto máximo: 150.000 UVA.
Cómo será el mecanismo
El Estado colocará depósitos a plazo fijo en pesos ajustados por UVA más una tasa adicional, que serán adjudicados a los bancos mediante licitaciones. Las entidades deberán utilizar esos recursos para otorgar préstamos hipotecarios destinados a la primera vivienda.
Cada licitación tendrá un monto de $200.000 millones y contará con dos tramos. Uno será a un año, con una tasa mínima de UVA + 2,50%, mientras que el otro tendrá un plazo de cinco años y una tasa mínima de UVA + 4,50%.
A su vez, cada banco podrá obtener como máximo el 20% del monto total de cada licitación. Una vez adjudicados los fondos, las entidades tendrán un plazo de 90 días corridos para transformarlos en créditos hipotecarios.
Qué implica la tasa UVA + 7,5%
Uno de los aspectos centrales del programa es el límite establecido para las tasas de los préstamos. Los bancos que utilicen estos fondos no podrán ofrecer créditos con una tasa superior a UVA + 7,50%.
Los préstamos estarán expresados en UVA, una unidad que evoluciona de acuerdo con la inflación. Sobre el capital actualizado, la entidad podrá aplicar una tasa de interés que no podrá superar el 7,5% anual.
El programa también establece que los créditos deberán contar con un plazo mínimo de 15 años y tendrán un tope de 150.000 UVA por operación.
Un ejemplo de cómo podría ser
El documento presentado por el Ministerio de Economía incluye una simulación para una propiedad valuada en USD 106.667, donde el crédito cubriría el 75% del valor, equivalente a $120.920.000.
Para ese ejemplo se contempla un préstamo a 25 años, con una tasa de UVA + 7%. La cuota inicial estimada sería de $865.098, mientras que el grupo familiar debería acreditar un ingreso neto mensual de $3.460.391, considerando una relación cuota-ingreso del 25%.
Se trata de una simulación elaborada por el Gobierno para mostrar el posible funcionamiento del esquema y no de una condición general aplicable a todos los créditos.
Con esta medida, el Gobierno busca ampliar el financiamiento de largo plazo disponible para el sistema bancario y, de esa manera, incrementar la oferta de créditos hipotecarios. El objetivo es facilitar el acceso a la primera vivienda bajo condiciones y límites establecidos dentro del programa.










