El Consejo de Seguridad de la ONU debatirá de urgencia la intervención de EE.UU. en Venezuela

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas celebrará este lunes una reunión de emergencia para analizar la legalidad del operativo militar estadounidense en Venezuela, en medio de una escalada de tensión diplomática que vuelve a colocar al país caribeño en el centro del escenario internacional. La convocatoria fue impulsada por Colombia y cuenta con el respaldo explícito de China y Rusia.

El debate se abrió luego de que el secretario general de la ONU, António Guterres, advirtiera que la denominada operación “Resolución Absoluta” podría constituir “un precedente peligroso” para el orden internacional, al poner en cuestión principios básicos de la Carta de las Naciones Unidas, como la soberanía de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza.



Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, durante la sesión se analizará si la acción militar vulnera la integridad territorial venezolana y si puede ser encuadrada dentro de alguna de las excepciones previstas por el derecho internacional, como la legítima defensa, argumento ya esgrimido previamente por Washington.

Apoyos internacionales a Maduro

En paralelo, el gobierno de Nicolás Maduro recibió expresiones de respaldo de varios países que cuestionaron abiertamente la intervención estadounidense. Además de China y Rusia, aliados históricos de Caracas, también manifestaron su apoyo Cuba, Nicaragua y Bolivia, que denunciaron una “agresión imperialista” y reclamaron el cese inmediato de las acciones militares.

A estos pronunciamientos se sumaron Irán y Turquía, que reiteraron su reconocimiento al gobierno venezolano y advirtieron sobre los riesgos de desestabilización regional. En el Caribe, países miembros de la Comunidad del Caribe (CARICOM) expresaron su preocupación por el uso de la fuerza y pidieron una salida negociada al conflicto, mientras que otros gobiernos latinoamericanos reclamaron respeto por la autodeterminación del pueblo venezolano.

Cruce de acusaciones en la ONU

El clima previo a la cumbre está marcado por declaraciones que elevaron aún más la tensión. El presidente estadounidense Donald Trump afirmó que Estados Unidos “dirigirá el país caribeño hasta que se pueda garantizar una transición segura, adecuada y juiciosa”, palabras que fueron interpretadas como una admisión de control político y militar sobre Venezuela.

Desde Caracas, el embajador venezolano ante la ONU, Samuel Moncada, acusó a Washington de promover una “guerra colonial” con el objetivo de apropiarse de las mayores reservas de petróleo del mundo y de imponer un “gobierno títere” alineado con sus intereses estratégicos.

En respuesta, la representación estadounidense rechazó las denuncias de “cambio de régimen” y sostuvo que la captura de Nicolás Maduro se inscribe en un proceso de justicia internacional. “Esto no es un cambio de régimen, es justicia”, afirmó el embajador Mike Waltz, quien calificó al exmandatario como un dictador ilegítimo vinculado a una organización narcoterrorista.

Un escenario de vetos y confrontación

La reunión del lunes será la tercera en apenas tres meses dedicada exclusivamente a la crisis venezolana. En esta oportunidad, la magnitud de la intervención terrestre y aérea generó especial preocupación en la Secretaría General de la ONU, que alertó sobre una “grave falta de respeto al derecho internacional”.

Todo indica que el debate derivará en un duro cruce de acusaciones entre las potencias con poder de veto en el Consejo de Seguridad, en un contexto de creciente polarización global y con escasas señales de consenso sobre una salida diplomática al conflicto.