El adiós al maestro de las bandas sonoras del cine

“Al amanecer del 6 de julio, en Roma, con el consuelo de la fe, murió Ennio Morricone”. Así lo anunció, en nombre de la familia, el representante del compositor.
El creador de algunas de las más bellas columnas sonoras del cine del siglo XX, murió en una clínica romana donde había sido internado por las complicaciones de una rotura de fémur, producto de una caída. Tenía 91 años. La ceremonia fúnebre se iba a realizar en la intimidad familiar, “en el respeto del sentimiento de humildad que inspiró su existencia”, agrega el anuncio, que destaca además que el compositor conservó hasta el final “plena lucidez y gran dignidad”.
La noticia de la muerte de Morricone recorrió enseguida el mundo y despertó afectuosas reacciones y recuerdos. Morricone nació Roma el 10 de noviembre de 1928.
Se formó en la Academia de Santa Cecilia, donde se graduó en trompeta, composición, instrumentación, dirección de banda y música coral.
Alumno dilecto de Goffredo Petrassi, en su juventud integró el grupo de música experimental Nuova Consonanza y compuso música de concierto según el mandato estético de las vanguardias de pos guerra. Comenzó a trabajar para el cine en 1961, con la columna sonora para la película Il federale, de Luciano Salce.
En 1970 fue el arreglador y director musical de Per un pugno di samba, un disco itliano de Chico Buarque y en 1978 compuso la canción oficial del Mundial de Fútbol que se jugó en la Argentina.

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