La búsqueda de ofertas, descuentos y opciones de financiación lleva a muchas familias a postergar la compra hasta los últimos días. El comercio electrónico se consolida como uno de los principales canales, mientras las marcas buscan recuperar el protagonismo del juguete tradicional frente al avance de las pantallas.
A pocos días del Día del Niño, que se celebra este domingo 16 de agosto, el sector comercial apuesta a que la fecha, sumada al fin de semana largo por el paso a la inmortalidad del general José de San Martín, genere un mayor movimiento en jugueterías, shoppings y plataformas digitales.
El comportamiento de los consumidores muestra, sin embargo, una marcada cautela. La estrategia pasa por comparar precios, buscar promociones y esperar las mejores alternativas de financiación antes de concretar la compra.
El comercio electrónico llega a esta celebración con cifras positivas. Durante el primer semestre de 2026 registró un crecimiento superior al 55% interanual, por encima de la inflación. En ese período se comercializaron alrededor de 645 millones de unidades, con un ticket promedio de $134.519.
El celular se convirtió, además, en la principal herramienta para concretar las operaciones. Según datos de Interact, durante el último Hot Sale el 93% de las compras se realizaron desde dispositivos móviles.
La tendencia también se refleja en la forma de pago. Más de la mitad de las operaciones online se concretan en tres o seis cuotas, una modalidad que permite sostener el consumo sin resignar por completo las compras. El escenario muestra a un consumidor que analiza cada alternativa y toma decisiones «con la calculadora en la mano».
Precios, descuentos y financiación
La postergación de las compras no necesariamente responde a la improvisación. Por el contrario, especialistas del sector advierten que el consumidor llega a esta fecha más informado y dispuesto a esperar las mejores oportunidades.
La comparación entre precios, descuentos, cuotas, costos de envío y plazos de entrega se convirtió en parte central del proceso de compra. De esta manera, muchas familias concentran sus operaciones durante los últimos días de la campaña, en busca de la combinación más conveniente.
La competencia entre bancos, comercios y plataformas llevó a que las promociones comenzaran a fines de julio y se extiendan incluso hasta el 19 o 20 de agosto, convirtiendo a la tradicional celebración en una campaña comercial que prácticamente abarca todo el mes.
En ese escenario conviven descuentos de hasta el 40% y planes de hasta 24 cuotas sin interés. Los marketplaces, por su parte, concentran cerca del 47% de la facturación del comercio electrónico.
El desafío para las plataformas y entidades financieras pasa ahora por ofrecer propuestas cada vez más personalizadas, utilizando datos e inteligencia artificial para anticipar qué busca cada consumidor y evitar que tenga que recorrer cientos de productos hasta encontrar una opción conveniente.
El desafío de volver al juego tradicional
Más allá de los precios y las promociones, las marcas enfrentan otro desafío: recuperar el atractivo del juguete tradicional frente al avance de las pantallas y el entretenimiento digital.
La industria busca evitar una confrontación directa entre ambos mundos y apuesta a poner nuevamente en valor los beneficios del juego físico: imaginar, construir, moverse, crear y compartir con otros.
En este contexto, los juegos de mesa, bloques de construcción y propuestas didácticas ganan protagonismo y se encuentran entre los productos que muestran mayor crecimiento en ventas. Además de su componente recreativo, este tipo de regalos aparece ante las familias como una compra con un valor educativo y de mayor utilidad.
El componente emocional también mantiene un peso importante. El diseño, la calidad, las marcas reconocidas y los personajes bajo licencia continúan siendo factores decisivos, especialmente porque no se trata solamente de adquirir un producto, sino de regalar una experiencia vinculada con el universo que los chicos conocen, disfrutan y desean.
Así, el Día del Niño 2026 se presenta como una fecha atravesada por el consumo cuidado, la búsqueda de promociones y la financiación, pero también como una oportunidad para que la industria vuelva a poner en el centro el valor del juego, la imaginación y el encuentro, en tiempos en los que las pantallas ocupan cada vez más espacio en la vida cotidiana de los chicos.










