DESREGULACIÓN. Fin de aranceles de importación a celulares

El sector genera 9.070 empleos directos y 7.800 indirectos en Tierra del Fuego.

El gobierno de Javier Milei eliminó los aranceles a las importaciones de teléfonos celulares a partir del 15 de enero, en busca de fomentar la competencia en el sector y lograr así una baja de precios para el consumidor.
Tras su llegada a Casa Rosada, el Presidente puso en marcha una apertura de importaciones, lo cual marcó un punto de inflexión para la industria tecnológica instalada en Tierra del Fuego.
Desde ese entonces, aplicó una reducción gradual de los aranceles a la importación de dispositivos móviles hasta llegar a la eliminación total esta semana.
Por ello, el rubro atraviesa hace meses un proceso de reconfiguración estructural, en el que conviven estrategias en busca de sostener el empleo y evitar el cierre de las empresas nacionales que ensamblan los dispositivos electrónicos.
La disminución de aranceles implicó dos etapas: la primera significó una reducción del 16% al 8%, al tiempo que la segunda es del 8% a la eliminación total.
Desde la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte) consideran que la decisión ha representado un desafío para las empresas. “Por un lado amenaza la supervivencia de las empresas nacionales, pero por otro lado la medida tenderá a generar una baja de precios, por lo que va en la dirección correcta”, señalaron desde Afarte.
La opinión choca con las de sindicatos que representan a los trabajadores, responsables del 95% de la producción de los celulares que se comercializaban hasta esta semana en el país.
El sector genera 9.070 empleos directos y 7.800 indirectos y representan el 35% de la economía fueguina.

Repensar estrategias



La entidad aseguró que trabaja para mejorar la competitividad del sector con todos los actores involucrados, es decir, gobiernos nacional y provincial, sindicatos y empresas, con el objetivo de reducir costos y ser más eficientes.
De acuerdo con su punto de vista, esas estrategias redundarán en un baja del costo final de los celulares, lo que les permitirá crecer en volumen para ser más competitivos frente a los importados.
“Sin embargo hay que tener en cuenta que hoy el principal desafío para la producción local es la competencia desleal que implican los teléfonos que ingresan por contrabando. Hoy uno de cada tres celulares que se activa en Argentina no se fabricó aquí ni se importó legalmente”, indicó Afarte.

Cuestión de precio

Con relación a la posibilidad de que la baja del arancel implique una disminución en el precio de los importados, Afarte evaluó que no espera una “baja inmediata”, dado que “hay otros factores que siguen interviniendo en el precio final de un producto, ya sea que se haya importado o se haya fabricado en Argentina”.
En la misma línea, precisó que el rubro Electrodomésticos registró una caída de 6,6% en 2025.
Según la asociación que agrupa a las empresas del segmento, a pesar de la baja del arancel del 16 al 8% en mayo pasado, “la cantidad de celulares importados legalmente no se incrementó”.
Según datos de Tesys recopilados por Afarte, el ingreso de teléfonos importados fue más alto durante el primer cuatrimestre de 2025 (185.538 unidades) -período en el que pagaba arancel del 16%-, que en los últimos dos cuatrimestres del año (148.844 unidades), cuando el arancel había bajado al 8%.
“Es más: el total de celulares ingresados al país durante 2025 fue de 334.194, mientras que en 2024 había sido mayor: 337.194 unidades. Así, los importados legalmente representaron un 5% del mercado en 2025 cuando en 2024 habían representado un 6%”, señaló.