Defensa del río: más dudas que certezas

Gastón Villanova, secretario Legal y Técnico de Pueblo Liebig

La reunión del lunes en Colón, convocada por el gobernador para abordar la instalación de HIF Global frente a las costas locales, generó desconfianza entre los representantes de la comunidad. Gastón Villanova, secretario Legal y Técnico de Pueblo Liebig, cuestionó la coherencia del gobierno provincial y advirtió sobre los riesgos ambientales y sociales del proyecto.

Por: Matías Dalmazzo

El lunes 16 de marzo, en Colón, se llevó a cabo un encuentro encabezado por el gobernador Rogelio Frigerio y legisladores provinciales; para tratar el conflicto por la instalación de la planta de hidrógeno verde HIF Global frente a las costas de Colón. Participaron representantes locales, entre ellos Gastón Villanova, secretario Legal y Técnico de Pueblo Liebig, quien dejó en claro su preocupación por los posibles impactos ambientales y sociales de la megaempresa.



Villanova dialogó con la redacción de La Calle y describió la reunión como un espacio marcado por la desconfianza y la falta de compromiso real. Señaló que, si bien se buscaba mostrar diálogo, las intervenciones del gobernador interrumpían los planteos técnicos y la exposición de riesgos por parte de los vecinos. Para él, la cita se asemejó más a una puesta en escena política que a un avance concreto en la defensa del río Uruguay y la protección de la región.

– ¿Qué sensación te dejó la reunión del lunes?

-La sensación es de una profunda desconfianza. Lo que vimos el lunes en Colón no fue un espacio de construcción genuina, sino pareció una reacción política espasmódica ante las acciones judiciales que otros legisladores y presentaciones administrativas de agrupaciones civiles; que se han impulsado frente a la inacción del Ejecutivo Provincial.

Se percibe más como una puesta en escena para la foto que como un compromiso real de defensa de nuestro río. Es difícil hablar de diálogo cuando, al intentar exponer argumentos técnicos y la preocupación de los vecinos, la respuesta del gobernador es la interrupción constante y la incomodidad ante la crítica.

– ¿Viste un interés real del gobernador en este tema?  ¿Crees que existe una postura unificada de la política provincial, para afrontar este drama ambiental en las costas de la ciudad de Colón, Liebig y San José?

– Es muy difícil creer en un interés real cuando los hechos contradicen el discurso. Es difícil lograr una postura unificada cuando el actual gobierno provincial ha premiado con cargos de gestión a los mismos responsables que debilitaron nuestra posición ambiental hace pocos años (2019), cuando a 5 días de terminar la gestión aprobaron la Resolución CARU N° 28/19 avalando los incumplimientos de UPM y ampliando los márgenes de contaminación.

Es contradictorio que se hable de proteger el río cuando funcionarios claves de la gestión de Rogelio Frigerio (recordemos que en ese entonces era Ministro del Interior) fueron los delegados de la CARU en diciembre de 2019 que, a días de dejar sus cargos, consintieron la modificación del Digesto del Río Uruguay para aumentar los niveles permitidos de contaminación.

Puntualmente, nombres como Mauro Vazón —quien fuera Presidente de la Delegación Argentina ante la CARU y hoy es nada menos que el Presidente del Consejo de la Magistratura de la Provincia— o figuras como Jorge Satto, actual presidente del Ente Mixto de Turismo de Entre Ríos o Juan Enrique Ruiz Orrico, Ex Presidente del Ente Porturario de la Provincia, todos ellos a su vez imputados en una causa que investiga el pago en sobreprecio de unos 20 millones de dólares por el dragado del río Uruguay en el 2018.

Es difícil creerle al Gobernador cuando no nos muestra un solo documento formal presentado en reclamo contra HIF Global o no trae al Fiscal de Estado o a la Secretaria de Ambiente para evacuar consultas legales y técnicas.

– Para quienes no estén al tanto y vean este drama ambiental desde lejos ¿Por qué es importante para los entrerrianos luchar para que no se radique la planta frente a las costas de Colón?

-Porque si permitimos que se instale HIF Global, estaremos abriendo un “camino de no retorno” para la industrialización pesada y contaminante de nuestra costa. El río Uruguay no puede seguir siendo la zona de sacrificio de la región.

El proyecto de HIF Global no tiene antecedentes en su magnitud: la fábrica y sus instalaciones complementarias ocuparían una superficie equivalente a toda la ciudad de Colón, lo que refleja una escala verdaderamente monstruosa.

Los principales riesgos incluyen el alto consumo de agua, posibles explosiones o fugas de hidrógeno, emisiones contaminantes al aire, contaminación del río Uruguay y un impacto negativo en el turismo local debido a la infraestructura industrial. También existe preocupación por la destrucción del empleo local y, por supuesto, por la salud de toda la población.

Ya sufrimos el impacto de la represa y el avance de las pasteras; no nos oponemos al desarrollo económico, pero nos oponemos terminantemente a que ese desarrollo sea a costa de nuestra salud, de nuestra biodiversidad y del futuro de Colón, Liebig y San José. Sin estudios de base propios y científicos, la provincia está entregando el río por omisión.

– Por último, te dejo un espacio para comunicar lo que creas necesario expresar y que no se haya preguntado.

-Quiero ser muy claro: la CARU carece de prestigio y confianza en nuestra comunidad por su historial de concesiones ante intereses industriales uruguayos. Necesitamos instituciones fuertes, no funcionarios que interrumpan a representantes locales cuando plantean verdades incómodas.

Exigimos que la provincia prepare cuadros técnicos serios para discutir el estudio de impacto ambiental y que genere insumos científicos propios para poder litigar, si es necesario, ante la Corte Internacional.

La defensa del ambiente no se negocia con diplomacia de buenos modales; se defiende con firmeza y datos técnicos, algo que hoy brilla por su ausencia en el Gobierno provincial.