El gobierno de Cuba confirmó la muerte de otro de los tripulantes de la lancha procedente de Florida que fue interceptada por fuerzas de seguridad de la isla en febrero, tras un enfrentamiento armado en aguas territoriales cubanas. Con este nuevo deceso, el número de víctimas fatales se eleva a cinco.
De acuerdo con el Ministerio del Interior cubano, el hombre falleció el 4 de marzo a causa de las heridas que había recibido durante el tiroteo registrado el 25 de febrero, cuando guardafronteras interceptaron la embarcación cerca de la costa norte del país.
El episodio ocurrió cuando una lancha rápida con matrícula del estado de Florida fue detectada navegando en las inmediaciones de Cayo Falcones, en la provincia de Villa Clara. Según la versión oficial, los ocupantes de la embarcación dispararon contra una patrulla cubana que intentaba detenerlos, lo que derivó en un intercambio de disparos.
En el enfrentamiento murieron en un primer momento cuatro tripulantes y otros seis resultaron heridos. Estos últimos fueron detenidos por las autoridades cubanas, mientras que la fiscalía de la isla los imputó por delitos de terrorismo, al sostener que el grupo pretendía llevar adelante una infiltración armada en el país.
Las autoridades indicaron además que en la lancha se hallaron armas de fuego, municiones y equipamiento de tipo militar, elementos que, según la investigación, respaldan la hipótesis de una operación organizada desde el exterior.
El hecho provocó fricciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos. Desde Washington negaron cualquier relación con el operativo y señalaron que analizan lo sucedido. Mientras tanto, las pesquisas continúan y ambos países mantienen contactos para intentar esclarecer el episodio.










