La canadiense Saputo, dueña de La Paulina Ricrem y Molfino, vendIó el 80% de su negocio. Había llegado en 2003 al comprar las plantas a Pérez Cómpanc en Santa Fe y Córdoba para convertirse en la mayor procesadora de leche. El ingreso del holding peruano Gloria Foods.
La multinacional canadiense Saputo selló un acuerdo para vender el 80% de su negocio lácteo en la Argentina al holding peruano Gloria Foods, en una operación valuada en aproximadamente u$s630 millones.
Se trata de un movimiento de alto impacto en el sector, ya que Saputo es actualmente la industria que más leche recibe y procesa en el país: en el ciclo 2024/2025 recibió más de 3,5 millones de litros diarios, liderando el ranking nacional.
La transacción no se limita a un cambio accionario. Implica la transferencia de activos industriales estratégicos y marcas con fuerte presencia en las góndolas. El acuerdo contempla el traspaso de dos plantas de producción y de etiquetas históricas como La Paulina, Ricrem y Molfino, todas con gran penetración en el mercado local.
Saputo integra el top 10 mundial de procesadores lácteos y produce, comercializa y distribuye quesos, leche líquida, productos de larga duración, cultivados e ingredientes lácteos en distintos continentes.
Números rojos
Según el balance de 2025, “en Argentina, la devaluación del peso no mantuvo el ritmo de la inflación, lo que derivó en mayores costos de producción, incluyendo mayores costos de la leche”. A esto se sumó una menor disponibilidad de materia prima: “La reducción en la disponibilidad de leche en Argentina también contribuyó al aumento de los costos”, señaló la compañía.
La rentabilidad de las exportaciones también se vio afectada y así lo explica la empresa en su balance: “La devaluación más moderada del peso argentino, en comparación con el mismo trimestre del año fiscal anterior, condujo a una menor rentabilidad de las ventas de exportación denominadas en dólares estadounidenses”.
La compañía fundada en 1954 en Montreal había ingresado a la Argentina en 2003, tras pagarle 50 millones de dólares a Pérez Cómpanc por la procesadora de leche Molfino Hermanos. Se despidió este jueves a través de un comunicado donde remarcó su “profundo agradecimiento a los colegas de Argentina por su pasión y dedicación al éxito de Saputo”. Y con un deseo que expía la inquietud de trabajadores y consumidores: “Esperamos ver que estos sólidos activos y marcas sigan prosperando bajo la nueva propiedad”.
Verónica a un paso del cierre
A un paso del cierre total, Lácteos Verónica transita este tramo de febrero con nula actividad en sus plantas en Clason, Lehmann y Suardi, en la provincia de Santa Fe, y acumula más de 10 días sin realizar ningún tipo de transferencia a sus empleados, que suman varias semanas de haberes impagos. Al mismo tiempo, la lechera dejó de cubrir sus gastos en términos de servicios de electricidad y agua, y ya no elabora lácteos tras verse interrumpido el flujo de materia prima por los continuos incumplimientos con su cadena de proveedores. Desde hace algo más de una semana, Lácteos Verónica paró por completo la producción “a fasón”, es decir, para terceras marcas. Durante la jornada del miércoles, y en el contexto de las marchas contra la reforma laboral, buena parte de sus 700 empleados se movilizaron exigiendo soluciones ya en Capital Federal.
Pese a la situación de falta de cobro de los sueldos adeudados, los empleados siguen concurriendo a las plantas en esa provincia más allá de la falta de leche para poder retomar la elaboración de lácteos.
Todo acorde al plan
A este panorama, se suman la quiebra de ARSA y Lácteos Conosur SA (que operaba bajo el nombre comercial La Suipachense), el concurso preventivo de crisis que atraviesa SanCor (perdió 500 empleos en un año), y los graves problemas de La Lácteo.
Pero para el Gobierno no existe un escenario de crisis generalizada en el sector, sino que se trata de “excepciones”. Y la caída del consumo interno, el tipo de cambio que afecta las exportaciones y el aumento de los precios (el IPC de enero registró una suba de 4,5% promedio en lácteos) no tienen que ver con producción paralizada, empresas en pleno vaciamiento y miles de familias al borde del colapso.










