El conflicto diplomático entre Argentina y Brasil comenzó a generar repercusiones en Entre Ríos. Dirigentes del peronismo y de la Unión Cívica Radical coincidieron en cuestionar las declaraciones del presidente Javier Milei contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y alertaron que una profundización del enfrentamiento podría perjudicar las exportaciones, las inversiones y el empleo en la provincia.
En la Cámara de Diputados ingresó un proyecto de resolución impulsado por el legislador Enrique Cresto, mediante el cual se propone expresar el repudio a las declaraciones del Presidente y manifestar preocupación por las consecuencias que el conflicto bilateral podría generar sobre la economía entrerriana.
Brasil representa uno de los principales mercados para la producción provincial, especialmente para las cadenas agroindustriales, alimenticias y manufactureras. Desde ese sector sostienen que cualquier deterioro de la relación diplomática podría complicar las negociaciones comerciales, afectar nuevos negocios y generar incertidumbre entre las empresas que exportan al vecino país.
En ese sentido, Cresto recordó que el Gobierno de Entre Ríos viene desarrollando una política de fortalecimiento de los vínculos con Brasil, al mencionar la reunión que el gobernador Rogelio Frigerio mantuvo en 2024 con el entonces embajador brasileño Julio Bitelli para avanzar en una agenda de cooperación, ampliar mercados y promover nuevas oportunidades comerciales. También destacó el acompañamiento oficial a empresas entrerrianas que participaron este año de la feria internacional Anuga Select Brazil.
Las críticas también llegaron desde el diputado provincial Juan José Bahillo, quien sostuvo que la política exterior debe estar al servicio del interés nacional y no de diferencias ideológicas. Según expresó, cuando un conflicto diplomático escala, quienes terminan asumiendo las consecuencias son los sectores productivos, las inversiones y los trabajadores.
El legislador remarcó que actividades como la avicultura, la producción arrocera, la agroindustria y otras economías regionales dependen de mercados estables y previsibles, por lo que consideró indispensable preservar la relación con el principal socio comercial de la Argentina.
A los cuestionamientos del peronismo se sumó la Unión Cívica Radical, que mediante un comunicado expresó su rechazo a las declaraciones del mandatario nacional y afirmó que la relación con Brasil debe sostenerse sobre el respeto institucional, la previsibilidad y el diálogo diplomático.
El radicalismo recordó además que Brasil es el principal destino comercial de la Argentina y advirtió que detrás de cada intercambio comercial existen industrias, pequeñas y medianas empresas y miles de puestos de trabajo que podrían verse afectados por una escalada del conflicto.
Las reacciones surgieron luego de que Milei volviera a cuestionar públicamente al gobierno brasileño y realizara nuevas acusaciones contra Lula da Silva, profundizando un enfrentamiento diplomático que ya motivó respuestas oficiales desde Brasil.
Mientras la tensión entre ambos gobiernos continúa creciendo, desde distintos sectores políticos entrerrianos coincidieron en que preservar la relación con Brasil constituye una política de Estado por su importancia para la producción, las exportaciones y el desarrollo económico de la provincia.










