
El 29 de agosto de 2005 el huracán Katrina de categoría 3 azotó Nueva Orleans. Los diques de la ciudad cedieron, causando inundaciones catastróficas que mataron a más de 1.000 personas. La docuserie de Netflix, producida por Spike Lee, revive un desastre que perdura.
Katrina todavía se considera el huracán más costoso registrado en Estados Unidos, con más de 200.000 millones de dólares actuales. Decenas de miles de residentes de Nueva Orleans fueron desplazados y muchos nunca regresaron, mudándose a otros estados como Texas y Georgia. La ciudad y el gobierno federal fueron acusados de no hacer lo suficiente para proteger las áreas más afectadas antes de la tormenta y rehabilitarlas después porque sus residentes eran predominantemente negros y morenos.
El impacto continuo del huracán se hace patente en una nueva serie documental de tres partes, Katrina: Come Hell and High Water, que se estrenó el jueves. Con la producción ejecutiva de Spike Lee, la serie repasa la catástrofe a través de entrevistas con sobrevivientes, funcionarios electos de la época, así como videos caseros y cobertura de noticias.
Muchas de las personas que vivían en las áreas bajas más vulnerables de Nueva Orleans eran residentes negros y latinos que no tenían los medios financieros para evacuar, no tenían un automóvil ni acceso a uno.
El Superdome (que alguna vez fue el estadio cubierto más grande del mundo) se abrió a los residentes que no pudieron evacuar. Pero las largas filas impidieron que muchos entraran.
Un entrevistado cuenta que cuando la tormenta tocó tierra, quedaron atrapados en el ático de su casa con su madre y su nieta pequeña. “La casa se levantó de sus cimientos y comenzó a flotar por la calle como si fuera un bote”, dice. La casa golpeó una pila de escombros y arrojó a todos al agua. Su madre y su nieta fueron arrastradas por la corriente.
Las consecuencias
A medida que pasaba el huracán, los residentes quedaron varados. La gente escribía mensajes desesperados desde sus techos. Algunos escribían letreros que indicaban que un diabético con una afección cardíaca necesitaba ser rescatado, otros indicaban que los residentes no sabían nadar. Los padres llevaban a sus hijos en sus espaldas mientras buscaban refugio.
Las imágenes aéreas de archivo muestran la ciudad salpicada de sobrevivientes y cadáveres. Unas 15.000 personas intentaron refugiarse en el centro de convenciones, mientras muchos medios de comunicación cubrían la situación con un lenguaje discriminatorio sobre la desesperación de la gente que intentaba hallar alimentos y agua potable. Los residentes blancos que robaban en las tiendas de comestibles eran descritos como “encontrando” el sustento para sus familias, mientras que los residentes negros que hacían lo mismo fueron descritos como “saqueadores”.
En la serie, un profesor de historia en la Universidad de Rice, dice que “los vecindarios predominantemente negros y morenos no recibieron los recursos necesarios”. Y denuncia que fue una decisión pergeñada por las compañías de seguros, los banqueros y el sector financiero.
El estado de Louisiana recibió 10.000 millones de dólares para crear y supervisar el Programa Camino a Casa, el mayor esfuerzo de recuperación de viviendas en la historia de Estados Unidos diseñado para cubrir los costos que los seguros y otras ayudas federales no cubrieron. La compensación por la reconstrucción se basó en el valor de tasación de las viviendas, que perjudicaba a los barrios más pobres.
Apoyo y críticas a Brad Pitt
La serie se centra en la Fundación Make It Right, respaldada por el actor Brad Pitt, que se centró en la construcción de nuevas casas para maestros, socorristas y residentes del Distrito Noveno Inferior, el barrio más golpeado por el huracán.
Sin embargo, estas nuevas casas tenían innumerables deficiencias. Muchos cimientos debieron ser reemplazados al poco tiempo, con cargo a los vecinos. Las casas tenían pisos hechos con una madera innovadora pero que no resistía bien el agua.
En 2022, la Fundación Make It Right llegó a un acuerdo de 20 millones de dólares para resolver los problemas pendientes en el litigio sobre las casas en el desarrollo. Brad Pitt declaró entonces: “Esperemos que este acuerdo permita a todos mirar hacia adelante, hacia otras oportunidades, para continuar fortaleciendo a esta orgullosa comunidad en el futuro”.
La organización sin fines de lucro Global Green fue contratada para trabajar en la rehabilitación de las casas, y en la serie de documentales, dice que está a mitad de camino de su objetivo.
Y, sin embargo, los residentes de estas casas no quieren irse de Nueva Orleans. La ciudad es su hogar, y el documental ofrece una reflexión profunda sobre lo que hace que una ciudad sea única y resistente.