Trabajadores de Granja Tres Arroyos mantienen la actividad paralizada desde el 7 de enero por la falta de pago de la quincena y parte del aguinaldo, sin respuestas concretas de la empresa ni definiciones oficiales.
Los trabajadores del frigorífico Granja Tres Arroyos mantienen una medida de fuerza en la planta de Concepción del Uruguay desde el martes 7 de enero, cuando la empresa incumplió el pago de la quincena y parte del medio aguinaldo, una situación que involucra a cerca de 700 empleados y que se desarrolló durante la semana que pasó.
La protesta se concentra en el establecimiento local de la firma avícola, donde la actividad productiva permanece paralizada ante la falta de certezas sobre el cobro de los montos adeudados, según informaron representantes gremiales de los sindicatos de la Carne y de la Alimentación.
El delegado del Sindicato de la Carne, Sergio Vereda, explicó que la decisión de interrumpir la faena se tomó luego de reiterados incumplimientos por parte de la empresa. El dirigente señaló que el 7 de enero no se depositó la primera cuota prometida ni una parte del aguinaldo, y que al día siguiente tampoco hubo ningún pago que llevara alivio a los trabajadores.
El representante sindical indicó además que desde la firma argumentaron que los fondos disponibles se destinaron a la compra de alimento para los pollos, aunque actualmente no ingresan aves ni se desarrolla faena en la planta de Concepción del Uruguay, lo que profundiza la incertidumbre sobre la continuidad laboral.
Vereda sostuvo que los trabajadores permanecen dentro del establecimiento a la espera de una solución, pero advirtió que el escenario es de extrema preocupación. El dirigente remarcó que la falta de quincena y aguinaldo afecta de manera directa a cientos de familias y cuestionó la ausencia de una intervención concreta por parte del gobierno provincial.
La voz del Sindicato de la Alimentación
Por su parte, el delegado del Sindicato de la Alimentación, Miguel Klenner, confirmó que el pago del aguinaldo solo se completó en un 50 por ciento y que persisten importantes atrasos salariales. El dirigente aclaró que la medida no responde a una negativa a trabajar, sino a la imposibilidad económica de sostener los gastos cotidianos sin ingresos regulares.
Klenner expresó que los empleados afrontan compromisos como alquileres, créditos bancarios y deudas que no admiten demoras, y señaló que las presentaciones realizadas ante la Secretaría de Trabajo no generaron respuestas efectivas. En ese contexto, indicó que la paralización de la actividad aparece como la única herramienta disponible para visibilizar el reclamo.
El referente gremial también cuestionó la decisión empresaria de no enviar pollos a faena, al señalar que no existían garantías de producción en medio del conflicto, y afirmó que la firma priorizó otros pagos por fuera de la planta local, lo que incrementó el malestar entre los trabajadores.
El conflicto vuelve a exponer la problemática salarial en una de las principales plantas avícolas de Concepción del Uruguay, en un escenario marcado por reclamos reiterados y soluciones parciales que no logran sostenerse en el tiempo. Mientras continúan las medidas de fuerza, el futuro laboral de cientos de empleados permanece sin definiciones claras y a la espera de una respuesta que permita destrabar el conflicto.










