El Puerto de Concepción del Uruguay concretó este viernes la primera exportación de harina de soja genéticamente no modificada (No-GMO), un hito para la cadena agroindustrial entrerriana que consolida una nueva unidad de negocios basada en productos de alto valor agregado destinados a los mercados más exigentes de Europa.
La operación comprende el embarque de 12.000 toneladas de harina de soja con destino a Dinamarca, transportadas a bordo del buque Eco Crossfire. Se trata de un producto cuya producción se desarrolló íntegramente en Entre Ríos, desde la siembra hasta el procesamiento industrial y la exportación, bajo certificaciones internacionales RTRS y GMP+, que garantizan estándares de calidad, trazabilidad y sustentabilidad.
La iniciativa es impulsada por la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), en conjunto con Entre Ríos Crushing y la cooperativa danesa DLG Agro, en el marco de una estrategia orientada a posicionar a la provincia como proveedora de alimentos diferenciados para mercados internacionales.
Durante la carga del buque, el ministro de Desarrollo Económico de Entre Ríos, Guillermo Bernaudo, destacó la importancia de la operación para el sistema portuario provincial y valoró el crecimiento de la actividad en la terminal uruguayense.
«Esta operación es muy importante para la provincia desde el punto de vista portuario. Nos alegra ver que esta terminal registra cada vez más movimiento, especialmente con cargas especializadas que requieren certificaciones internacionales», expresó.
El funcionario también remarcó que se trata de la única línea de producción y exportación de soja No-GMO que actualmente se desarrolla en Argentina de manera integral, abarcando desde la semilla hasta la molienda, el transporte y el embarque internacional.
Por su parte, el gerente comercial de Entre Ríos Crushing, Martín Erdozain, señaló que esta exportación representa el inicio de una nueva etapa para la empresa. «Después de muchos años de trabajo y de atravesar momentos muy difíciles, hoy podemos decir que la compañía volvió a nacer gracias a un proyecto conjunto con ACA y socios del exterior», afirmó.
Además, resaltó el acompañamiento recibido por parte de las autoridades provinciales y portuarias para hacer realidad una operatoria que, en sus comienzos, parecía difícil de concretar.
En tanto, el jefe de la Filial Entre Ríos de ACA, Gabriel Carpenco, recordó que el proyecto comenzó varios años atrás con el desafío de producir soja No-GMO en la provincia. Destacó que la molienda se realiza en la planta de Gualeguaychú y que el cierre de la operación exportadora desde el Puerto de Concepción del Uruguay representa la consolidación de un proyecto íntegramente entrerriano.
Con este embarque, Entre Ríos suma un nuevo antecedente en materia de exportaciones de productos con valor agregado, fortaleciendo tanto su perfil agroindustrial como el desarrollo logístico de sus puertos, en un mercado internacional que demanda cada vez más alimentos certificados y sustentables.










