Un estudio del Observatorio de Psicología Social Aplicada de la UBA reveló que seis de cada diez argentinos presentan alteraciones del sueño y que el uso de inteligencia artificial está asociado a mayores niveles de ansiedad, aunque sin relación causal confirmada.
El relevamiento se basó en 2.213 encuestas realizadas en todo el país. Además de los problemas de sueño, el 52 por ciento de los participantes indicó atravesar una crisis vital. El 59 por ciento de los encuestados utiliza herramientas de inteligencia artificial, y este uso aparece vinculado a mayores niveles de ansiedad y malestar emocional.
Martín Etchevers, doctor en Psicología y responsable del estudio, aclaró que la asociación no implica causalidad y que no es posible determinar si las personas con mayor ansiedad recurren más a la IA o si el uso de estas herramientas influye en el malestar.
El informe también señaló que el 97 por ciento de los participantes utiliza redes sociales. Algunos usuarios emplean la IA como apoyo emocional o para obtener una segunda opinión. Sin embargo, el 92,63 por ciento manifestó que preferiría hablar con un profesional humano antes que con una inteligencia artificial. El grupo minoritario que optaría por la IA presenta los peores indicadores de salud mental, con mayores niveles de ansiedad, depresión y riesgo suicida.
En cuanto al acceso a la atención psicológica, el 29 por ciento de los encuestados se encuentra en tratamiento. Entre quienes no lo están, la mitad considera que lo necesita. La principal barrera es económica: el 43 por ciento afirma no poder costear la atención.
El riesgo de trastornos mentales alcanza al 6,5 por ciento de la población, una leve mejora respecto de los picos registrados durante la pandemia, aunque sin recuperar los niveles previos a 2020. Los jóvenes de entre 18 y 29 años son el grupo más afectado, con los niveles más altos de ansiedad, depresión y riesgo suicida. Los mayores de 60 años presentan mejores indicadores en todas las variables analizadas.










