Brasil vota en una elección marcada por Lula y Bolsonaro

Más de 158 millones de brasileños están habilitados para votar este domingo en la primera vuelta. Luiz Inácio Lula da Silva busca un cuarto mandato presidencial, mientras Flávio Bolsonaro intenta llevar nuevamente al poder al espacio político de su padre, Jair Bolsonaro. También se elegirán gobernadores, senadores y diputados.

 



Brasil acudirá este domingo a las urnas para definir una nueva etapa de su escenario político, en una elección atravesada por la fuerte polarización entre el lulismo y el bolsonarismo. Más de 158 millones de electores están habilitados para participar de la primera vuelta de los comicios generales, en los que se decidirá quiénes avanzarán hacia la definición presidencial y se renovarán distintos cargos ejecutivos y legislativos.

El principal duelo de la jornada tiene como protagonistas al actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, y al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Lula, de 80 años, busca un nuevo mandato al frente del país, después de haber gobernado entre 2003 y 2010 y de regresar a la Presidencia en 2023. Flávio, por su parte, representa al Partido Liberal (PL) y busca mantener vigente el espacio político construido por su padre.

La elección se desarrolla con 12 candidaturas presidenciales habilitadas por el Tribunal Superior Electoral (TSE). Entre ellas también se encuentran Ronaldo Caiado, Romeu Zema, Renan Santos, Augusto Cury y representantes de distintos partidos y sectores de la política brasileña. El TSE rechazó la candidatura de Pablo Marçal por no acreditar su afiliación partidaria dentro del plazo establecido.

La polarización entre Lula y Bolsonaro atraviesa buena parte de la campaña. Aunque el sistema político brasileño cuenta con una gran cantidad de partidos, el enfrentamiento entre ambos espacios volvió a concentrar la atención de los electores y de la campaña presidencial.

Una elección con múltiples cargos

Los brasileños no solo elegirán presidente y vicepresidente. En la misma jornada se votará por gobernadores y vicegobernadores, senadores, diputados federales y diputados estaduales o distritales.

El orden de votación contempla seis elecciones en la urna electrónica: diputado federal, diputado estadual o distrital, dos senadores, gobernador y presidente. Para la Presidencia, el candidato debe obtener más de la mitad de los votos válidos para ganar en primera vuelta. Si ninguno alcanza ese porcentaje, los dos más votados pasarán al balotaje.

La eventual segunda vuelta está fijada para el 25 de octubre, tanto para la elección presidencial como para aquellas gobernaciones en las que ningún candidato consiga superar el 50% de los votos válidos.

Lula y Flávio, frente a frente

Los últimos sondeos muestran una disputa concentrada principalmente entre Lula y Flávio Bolsonaro. La encuesta de Datafolha divulgada el 1° de octubre ubicó al presidente con el 42% de las intenciones de voto, frente al 38% de Flávio Bolsonaro. En el cálculo sobre votos válidos, la diferencia fue de 45% contra 40%. El relevamiento consultó a 2.506 personas entre el 28 de septiembre y el 1° de octubre y tiene un margen de error de dos puntos porcentuales.

Estos números corresponden a una medición realizada antes de la elección y no constituyen un resultado electoral. La diferencia entre ambos candidatos se mantiene dentro de un escenario de competencia estrecha, mientras los demás postulantes aparecen más alejados en las mediciones.

La campaña también estuvo marcada por el alto nivel de confrontación entre los dos principales espacios. Lula buscó presentar su candidatura como continuidad de su proyecto político, mientras Flávio Bolsonaro centró parte de su discurso en la oposición al actual gobierno y en la continuidad del movimiento político que encabezó su padre.

El escenario brasileño llega así a una jornada decisiva. La primera vuelta definirá la composición del nuevo mapa político del país y determinará si la Presidencia queda resuelta el domingo o si los brasileños deberán regresar a las urnas el 25 de octubre para definir quién ocupará el Palacio del Planalto.