El gobernador fundamentó ante los legisladores nacionales la importancia de aprobar el acuerdo con el FMI. Destacó que el refinanciamiento de la deuda dará previsibilidad a la Argentina.
Gobernadores del oficialismo y de la oposición manifestaron este martes su apoyo al acuerdo del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI), primero durante una reunión con el presidente Alberto Fernández en la Casa de Gobierno y luego ante el plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y Finanzas de la Cámara de Diputados.
En ese marco, Gustavo Bordet explicó que “no estamos aquí para la discusión política estéril. Es una gran oportunidad para que las fuerzas políticas podamos encontrar, con nuestros matices y diferencias, la visión de un proyecto de país que mira al futuro”.
Y añadió: “Por supuesto nos hubiese gustado no tener que estar en esta situación, no fue nuestra gestión la que tomó este endeudamiento. Fue en 2018 cuando se decidió, de la noche a la mañana y sin ningún paso previo, endeudar al país en 44.500 millones de dólares. Pero tenemos que encontrar una solución que otorgue previsibilidad a la Argentina”.
El objetivo del entendimiento, sostuvo, es “que nuestro país pueda tener un futuro de desarrollo y un horizonte que permita honrar los compromisos que otras gestiones asumieron y plantear un programa de crecimiento”.
El mandatario provincial indicó que el proyecto presentado por el gobierno nacional al Congreso “es el mejor entendimiento al cual se pudo arribar”, y subrayó que “tiene diferencias notorias con lo que en otras ocasiones el FMI le exigió a la Argentina”.
“Tres eran siempre los ejes expuestos en los préstamos del FMI, y sobre todo en los planes de refinanciamiento”, recordó Bordet y mencionó que “se obligaba a los gobiernos a generar reformas laborales”, y “que en este caso eso no se contempla, lo cual asegura el empleo privado en la Argentina”.
Asimismo valoró que el acuerdo no incluya “una reforma previsional, porque no queremos ver a nuestros mayores protestando porque son variable de ajuste”; y, por último, sostuvo que “la reducción del déficit fiscal que plantea este entendimiento son metas posibles de cumplir”, y que es “muy inferior” respecto de los acuerdos con otros países de la región.
El gobernador alertó a los legisladores nacionales a que “lo contrario sería sacar a la Argentina del mundo”, y que “esto tendría consecuencias sumamente negativas en nuestras provincias”.











