Benedetto se recupera y podría llegar al clásico

Benedetto intensifica su recuperación para el domingo.

Battaglia lo esperará hasta último momento para ver si puede estar frente a River.

Darío Benedetto y Oscar Romero, ambos lesionados en Boca, intensificaron sus trabajos de recuperación, pero mientras el delantero tiene una probabilidad de llegar en condiciones al superclásico del domingo contra River, el volante paraguayo está prácticamente descartado.
Benedetto, con una lesión muscular en su pierna derecha que nunca se informó con un parte médico oficial, no jugó los últimos partidos ante Huracán y Estudiantes de La Plata y se esfuerza para tratar de jugar sí o sí el Superclásico, o al menos estar en el banco de los suplentes.
Por su lado, el paraguayo Romero no estuvo el domingo ante Estudiantes por una molestia en su isquiotibial derecho, luego de haber jugado dos partidos en cuatro días ante Central Córdoba de Rosario (por la Copa Argentina) y Huracán (por la Copa de la Liga Profesional) luego de una larga inactividad.
El ex Racing y San Lorenzo venía de jugar dos partidos en cuatro días, ante Central Córdoba de Rosario (por Copa Argentina) y Huracán, luego de una larga inactividad, con apenas tres encuentros en seis meses desde su salida de Boedo. En el entrenamiento de ayer, Romero hizo los primeros ejercicios en la cancha. De no llegar, su lugar será ocupado por Aaron Molinas, de gran partido ante el “Pincha”.
En cuanto a Diego González, también lesionado y quien podría ser el acompañante ideal para Guillermo Fernández en el mediocampo, continúa en recuperación de un desgarro en el isquiotibial derecho que sufrió el 28 de febrero pasado, y está descartado para el choque del domingo en el Monumental.
Finalmente, el defensor Carlos Izquierdoz ya se encuentra a la espera de una operación tras fracturarse «la base del quinto metatarsiano del pie izquierdo», según el parte médico.
La demora en la operación se debe a que no llegaron desde el exterior unos clavos especiales que se necesitan para sujetar los huesos de los dedos y, una vez realizada, el tiempo estimado para su rehabilitación es de dos a tres meses, lo que implica que se perderá el resto de la Copa de la LPF.