Bastián, el niño de 8 años que resultó gravemente herido en un choque en la zona de médanos de Pinamar hace tres semanas, despertó y reconoció a sus padres, un hito que su familia calificó como un «regalo de Dios» tras siete cirugías.
El pequeño, internado en el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata, mostró los primeros signos de recuperación consciente luego de 21 días de incertidumbre. Su madre, Macarena Collantes, compartió en Instagram: «Basti despertó, nos reconoció y nos regaló muchas sonrisas». La evolución se produjo horas después de que el equipo médico realizara con éxito una compleja intervención para optimizar el drenaje de líquido cefalorraquídeo, su séptima cirugía desde el accidente ocurrido el 12 de enero.
Actualmente, Bastián continúa bajo monitoreo constante de un equipo interdisciplinario. Aún requiere asistencia respiratoria mecánica en ciertos momentos, pero su estabilidad hemodinámica permite a los profesionales ser optimistas sobre su evolución neurológica a corto plazo.
Situación judicial de los conductores
En paralelo, el Ministerio de Transporte bonaerense confirmó la inhabilitación para conducir de Noemí Quirós (quien manejaba el UTV donde viajaba el niño) y de Manuel Molinari (conductor de la camioneta Amarok involucrada). Las pericias toxicológicas arrojaron que ambos superaban el límite de «Alcohol Cero» vigente en la provincia:
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Noemí Quirós: 0,41 gramos de alcohol por litro de sangre.
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Manuel Molinari: 0,25 gramos de alcohol por litro de sangre.
Las autoridades calificaron las maniobras en los médanos como «imprudencias con riesgo jurídicamente relevante para la vida», complicando la defensa de los imputados en la causa por lesiones culposas.










