La secretaria de Gestión Social del Ministerio de Desarrollo Humano cuestionó las diferencias detectadas en los desayunos escolares y aseguró que los relevamientos oficiales muestran situaciones dispares en distintos establecimientos de la provincia.
La secretaria de Gestión Social del Ministerio de Desarrollo Humano de Entre Ríos, Nancy Ballejos, se refirió a los resultados de los relevamientos realizados en comedores escolares y sostuvo que las actas oficiales evidencian importantes diferencias en la alimentación que reciben los estudiantes según el establecimiento al que concurren.
“Mientras discutimos el sistema, hay escuelas donde los chicos desayunan una manzana en invierno o mate cocido con un pedazo de pan. Esa es la realidad que tenemos que transformar”, afirmó la funcionaria.
Ballejos detalló algunos de los casos registrados durante las supervisiones. En la Escuela República de Entre Ríos, de Concordia, las actas correspondientes a algunas jornadas de junio consignan que el desayuno consistió únicamente en una manzana. En la Escuela Alejandro Carbó, también de Concordia, se registró una jornada con pan y queso sin bebida y otra en la que se sirvieron solamente cereales.
En otros establecimientos se observaron situaciones similares. En la Escuela Goiburú, de Colón, aparecen semanas en las que se ofrecieron turrones y alfajores sin leche, mientras que en la Escuela Raúl Trucco, de Victoria, figuran jornadas con chocolatada o mate cocido sin alimentos sólidos.
La funcionaria también mencionó relevamientos realizados en otros puntos de la provincia. En una escuela de Gualeguay, por ejemplo, se registraron cinco jornadas consecutivas en las que el desayuno alternó entre té con pan y té con galletas. En Federal, un acta de supervisión consignó durante cinco días seguidos la misma combinación: leche, azúcar, zucoa y pan.
A estos datos se sumó una situación observada recientemente durante una recorrida del gobernador Rogelio Frigerio por una escuela de Gualeguaychú, donde los alumnos desayunaban mate cocido con pan.
Críticas al sistema anterior
A partir de estos relevamientos, Ballejos defendió la necesidad de modificar el esquema vigente y sostuvo que las diferencias entre establecimientos no pueden sostenerse.
“Tenemos las actas y los relevamientos. Hay mucha gente que hace las cosas bien, pero el problema es el sistema: no puede ser que lo que recibe un chico dependa de la escuela a la que le tocó ir”, planteó.
La funcionaria explicó que, desde el inicio de la actual gestión, se incrementaron los controles, se realizaron relevamientos y se destinó una mayor cantidad de recursos a la alimentación escolar. Sin embargo, aseguró que esas medidas no resultaron suficientes para garantizar un funcionamiento uniforme y controlable.
“No era responsable seguir poniendo más recursos en un sistema poco confiable y muy difícil de auditar”, sostuvo.
Según Ballejos, durante los controles también se detectaron presuntas irregularidades que derivaron en actuaciones administrativas y denuncias penales. Entre los hechos mencionados, señaló compras de cigarrillos y electrodomésticos con recursos destinados a la alimentación escolar, además de supuestas maniobras entre responsables y proveedores para desviar fondos.
Un esquema mixto
Ante los cuestionamientos al nuevo modelo, la secretaria aclaró que la implementación contempla un esquema mixto y que las escuelas conservarán determinadas posibilidades de decisión.
“Una escuela que compraba fruta puede seguir comprando fruta. Los alimentos frescos se pueden seguir incorporando y los almuerzos continúan descentralizados”, explicó.
Según detalló, el objetivo de la modificación es establecer una base común para desayunos y meriendas, con criterios de calidad, igualdad y trazabilidad, sin impedir que los establecimientos incorporen alimentos frescos cuando corresponda.
Ballejos sostuvo además que la centralización de determinadas compras permitirá reducir las tareas administrativas de los equipos directivos y liberar tiempo para que puedan concentrarse en las funciones pedagógicas.
“Todo lo que haya que mejorar, lo vamos a mejorar. Si un producto tiene que cambiarse, se cambia. Pero no podemos reducir toda la discusión a un producto y olvidarnos de la realidad que tenemos hoy”, afirmó.
Finalmente, la funcionaria remarcó que el objetivo del nuevo esquema es garantizar que los estudiantes tengan acceso a una alimentación adecuada independientemente del establecimiento al que concurran.
“Queremos que todos los gurises de Entre Ríos reciban una alimentación de calidad, sin importar a qué escuela concurran”, concluyó.










