Un estudio reciente elaborado por Bloomberg dejó entrever la dificultad que tienen los países para que el crecimiento económico post pandemia -más contundente en algunos países y menos, en otros- logre alcanzar a todos los sectores de la población. Con la escalada de la inflación en Latinoamérica, para los sectores medios y bajos de la población se le dificultó cada vez más acceder a una canasta básica alimentaria.
Venezuela es el caso más preocupante. El salario mínimo se ubica en 10 bolívares digitales que representa u$s2,18 de ingreso al mes. Con una inflación que cerró en el 2021 en 686.4%, para un trabajador comprar un maple de huevos le implica todo su pago mensual.
El salario mínimo en Argentina se ubica en $31.938 pesos que al cambio oficial son aproximadamente u$s300. Pero al tomar como parámetro el dólar blue, la cifra desciende a los u$s155. En febrero gracias a un acuerdo firmado en el 2021, el salario mínimo llegará a los $33.000 alcanzando una suba interanual del 52,7% durante 2021 con una revisión para marzo, así superando levemente la inflación.
Sin embargo los últimos datos de la canasta básica alimentaria (CBA) registró un incremento del 2,6%. Para no caer en situación de indigencia, una familia de dos adultos y dos niños en edad escolar necesitan $31.724, es decir, prácticamente lo que equivale a un salario mínimo actual. En una canasta total, una familia de cuatro integrantes necesitan más de dos salarios mínimos.
El tercero en la escala de bajos salarios es Perú (u$s233). Le siguen Panamá (u$s268), El Salvador (u$s243), Colombia (u$s273) y Ecuador (u$s425).
Según el mismo informe Chile, Ecuador, Brasil, México y Panamá lograron que los trabajadores puedan acceder a los productos básicos. En Brasil, el valor del salario mínimo es de R$1.212,00 (US$214).









