Argentina se encamina a un nuevo récord mundial de consumo de huevos

El consumo per cápita podría alcanzar las 430 unidades anuales durante 2026. Entre Ríos ocupa un lugar destacado en la producción y el sector avícola también avanza en el procesamiento y la exportación.

Argentina se encamina a alcanzar un nuevo récord mundial de consumo de huevos. De acuerdo con estimaciones de la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (Capia), el consumo podría llegar a unas 430 unidades por habitante durante 2026, lo que representaría un incremento cercano al 8% respecto de las 398 unidades registradas en 2025.



El crecimiento de la demanda tiene a Entre Ríos como uno de los principales territorios proveedores del mercado nacional. La actividad, históricamente concentrada en la zona de Crespo, se fue extendiendo hacia distintas regiones de la provincia, especialmente hacia el centro y sur del territorio entrerriano.

El productor crespense Héctor Eberle, integrante de la empresa Siete Hermanos y miembro de Capia, destacó el cambio en la percepción que tuvo este alimento durante las últimas décadas. Según explicó, el huevo pasó de ser cuestionado por su presunta relación con el colesterol a ser considerado actualmente un alimento recomendable dentro de una dieta equilibrada.

Eberle señaló que el producto ganó una presencia cada vez mayor en la alimentación cotidiana y que el crecimiento de la demanda incluso generó nuevos comercios dedicados exclusivamente a su comercialización.

Creció el consumo y también la producción

El empresario sostuvo que Argentina se encuentra entre los países con mayor consumo de huevos por habitante y que las mediciones más recientes ubican la cifra entre 430 y 440 unidades anuales per cápita.

El aumento de la demanda estuvo acompañado por una fuerte expansión de la producción. Según detalló, el plantel nacional pasó de aproximadamente 40-42 millones de gallinas hace una década a entre 65 y 68 millones en la actualidad.

En este escenario, Entre Ríos mantiene un papel relevante dentro de la actividad. Si bien Buenos Aires es la principal provincia productora de huevos, la provincia entrerriana se encuentra entre las principales productoras y, además, ocupa un lugar destacado en la producción avícola de pollos.

La producción se extendió dentro de la provincia

La actividad productiva mantiene un importante desarrollo en la zona de la costa del Paraná, aunque durante los últimos años se produjo una expansión territorial.

Eberle explicó que la producción, tradicionalmente concentrada en el área de Crespo, comenzó a extenderse hacia el centro y, principalmente, hacia el sur de Entre Ríos. Entre las zonas que experimentaron este crecimiento mencionó el corredor comprendido entre Victoria y Diamante, además del área que se extiende desde Victoria hacia Gualeguay.

En esos sectores comenzaron a instalarse grandes establecimientos dedicados a la producción de huevos, en áreas que anteriormente estaban vinculadas principalmente a la actividad agrícola-ganadera.

La expansión también forma parte de la historia familiar de Eberle. Recordó que su padre comenzó con unas 500 gallinas y que la familia se dedica a la producción de huevos desde hace décadas. Entre 1972 y 1974 comenzaron a construirse los primeros galpones destinados al alojamiento de gallinas en jaulas.

Más procesamiento y oportunidades de exportación

El crecimiento de la actividad no se limita a la producción de huevos para consumo directo. Eberle destacó también el desarrollo de la industria vinculada al procesamiento del producto y estimó que entre el 8% y el 10% de los huevos producidos en Argentina son industrializados, con una parte destinada a los mercados externos.

En el caso de Tecnovo, empresa de la que es gerente general, indicó que sus productos cuentan con habilitación para ser comercializados en más de 35 países, entre ellos Japón.

Para el empresario, Argentina cuenta con condiciones para ampliar su presencia en los mercados internacionales. En ese sentido, señaló que el nivel de industrialización local todavía se encuentra por debajo del registrado en otros países, donde el procesamiento alcanza aproximadamente entre el 30% y el 35% de la producción.

Transporte y costos, entre los desafíos

Entre los factores que condicionan la competitividad de la producción entrerriana aparece el costo del transporte. Eberle explicó que parte de los huevos producidos en la provincia debe trasladarse hacia Buenos Aires para abastecer a los principales centros de consumo.

Los costos logísticos también impactan sobre los insumos utilizados por la actividad. Si bien Entre Ríos cuenta con una importante producción de soja y maíz, parte del maíz destinado a la alimentación de las aves debe llegar desde otras provincias, lo que incrementa los gastos de producción.

Por último, el productor remarcó la importancia de mantener los controles sanitarios y manifestó preocupación por el contacto entre aves de traspatio y aves silvestres. Consideró que se trata de uno de los aspectos que requieren especial atención para preservar el crecimiento de la actividad avícola.