El presidente Javier Milei extendió por un año el plazo de adhesión al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y sumó nuevas actividades vinculadas con en el sector de petróleo y gas, mediante el Decreto 105/2026, publicado este jueves en el Boletín Oficial.
La iniciativa había sido anticipada horas atrás por el ministro de Economía, Luis Caputo, en su cuenta oficial de X: “Prorrogamos por un año el RIGI y lo mejoramos para hacerlo más claro y eficiente”.
“Incorporamos nuevos desarrollos en petróleo y gas con un piso de inversión de US$600 millones y ordenamos la reglamentación para facilitar la implementación y dar mayor previsibilidad”, destacó el titular del Palacio de Hacienda.
De ese modo, Caputo: “Ya hay 10 proyectos aprobados por US$25.479 millones y muchos más en evaluación. El RIGI ha sido fundamental”, destacó y consideró que “cuando hay reglas claras, las inversiones llegan”.
Así, las empresas que deseen adherir al RIGI, el cual brinda beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios, tendrán tiempo hasta el 8 de julio de 2027.
El decreto que formalizó la extensión del período de adhesión también incorporó entre las actividades comprendidas en el sector de petróleo y gas, la explotación y producción de nuevos desarrollos de hidrocarburos líquidos y gaseosos costa adentro, fijando un monto mínimo de inversión de US$600 millones en activos computables.
La nueva fecha límite para adherir al régimen será el 8 de julio de 2027, extendiendo el plazo originalmente previsto en la ley sancionada en julio de 2024. El RIGI fue incorporado como uno de los capítulos centrales de la Ley Bases (Ley 27.742), sancionada en 2024.
El régimen se diseñó con un objetivo concreto: atraer capital de largo plazo mediante beneficios fiscales, cambiarios y aduaneros, otorgando estabilidad tributaria, cambiaria y regulatoria por 30 años.
El RIGI prevé, entre otros beneficios, una reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias para los proyectos adheridos, amortización acelerada de inversiones y un régimen especial que habilita la libre disponibilidad de un porcentaje creciente de divisas para repatriar a sus casas matrices en el extranjero.









