Tanto Rusia como Ucrania se mostraron optimistas en ser los ganadores de la guerra.
«La victoria será nuestra», aseguró este viernes el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, en un video difundido por Instagram cuando se cumplen 100 días desde el inicio de la invasión rusa al país.
«Los representantes del Estado están aquí, defendiendo Ucrania desde hace cien días», declaró el mandatario en un video de 36 segundos grabado en el edificio de la presidencia en Kiev junto con el primer ministro Denys Chmygal y el jefe del partido de gobierno David Arakhamia. El presidente también estuvo acompañado por Andriy Yermak, jefe de la administración presidencial, y uno de sus consejeros cercanos, Mijailo Podoliak.
El video fue difundido al cumplirse 100 días de la invasión rusa de Ucrania, y recuerda otro mensaje grabado por Zelenski al inicio de la guerra en el mismo lugar y con sus colaboradores para tranquilizar a los ucranianos.
«Estamos aquí, nuestros militares están aquí, los ciudadanos, la sociedad. Estamos todos aquí para defender nuestra independencia, nuestro Estado», había declarado en aquel entonces Zelenski.
La opinión de Rusia
El Kremlin afirmó este viernes haber alcanzado «ciertos» objetivos tras 100 días de ofensiva contra Ucrania, después de haber «liberado numerosas localidades», permitiendo a sus habitantes volver a «una vida en paz».
«Respecto a la seguridad (de la población de la región del Donbass), se han tomado medidas y se empiezan a alcanzar ciertos resultados», explicó a la prensa el portavoz de la presidencia rusa, quien considera que «muchas localidades fueron liberadas de las fuerzas armadas pronazis de Ucrania, así como de los elementos nacionalistas». «Este trabajo va a continuar hasta que se alcancen todos los objetivos de la operación militar especial», dijo el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov.
Rusia lanzó el 24 de febrero una vasta ofensiva contra Ucrania, justificada en la necesidad de proteger de un supuesto «genocidio» a la población rusoparlante del Donbass (en el este de Ucrania), donde algunas zonas están controladas por separatistas prorrusos desde 2014.










