La comisión, integrada por Jorge Olivera y Héctor González, habló con LA CALLE sobre ese importante objetivo.
El Centro de Almaceneros, Comerciantes Minoristas y Afines de Concepción del Uruguay arriba hoy a su 90ª aniversario. Nació el 25 de junio de 1933, tras una conversación entre valiosos jóvenes de esa época. Así se creó la entidad con el objetivo de representar a los almaceneros locales e intervenir en su defensa.
En ese marco, su actual presidente, Jorge Olivera, y Héctor González, secretario y ex titular de la Coordinadora General de Almaceneros (CGA), institución madre a nivel nacional, dialogaron LA CALLE para recordar las nueve décadas de vida, a los antecesores, especialmente a Jorge Michel, de quien destacaron que “tanto nos dio y fue un ejemplo en la construcción de este gremio, pensando en el bienestar de todos”.
“En este aniversario queremos expresar nuestro agradecimiento al Centro Comercial de Concepción del Uruguay, a los organismos gubernamentales, al periodismo y a la ciudadanía en general, por su acompañamiento”, expresaron al iniciar la charla para comentar que “en tiempos de cambios”, la conducción busca mejorar los servicios para sus socios, por lo que incorporó una farmacia y una agencia de turismo.
A los asociados se los instó a imitar el espíritu de aquellos jóvenes fundadores e invitó a conocer la sede de 21 de Noviembre 99 (casi esquina con Alberdi) y apoyar la construcción el complejo recreativo en Villa Las Lomas Norte, aunando esfuerzos con entusiasmo y acción. En este marco, ambos aludieron a las dificultades económicas y de organzación presentadas a la hora de hacerse cargo de una institución, levantarla y ponerla en funciones.
Durante su gestión, González pudo preservar la personería jurídica, aspecto importante a la hora de gestionar y negociar ante los distintos sectores y, especialmente, las autoridades.
De acuerdo a lo expuesto, la realidad económica de los almaceneros no escapa hoy a la de la mayoría de los argentinos. Es más, por ser el eslabón más débil de la cadena suelen “ser víctimas de la competencia desleal por parte de los grandes capitales”.
Pese a los obstáculos, decidieron no bajar los brazos, mantener sus locales abiertos en los barrios, incluso durante los domingos y los feriados, con el fin de dar una mano a los vecinos, no solo desde lo económico y social, sino, también, de implementar beneficios para acercar nuevamente a los socios en lo que hace a farmacia, odontología y agencia de viajes por medio de una cuota mensual accesible de 600 pesos.
Otro aspecto destacado por Olivera y González es el hecho de formar parte de la CGA y de la Federación Económica de Entre Ríos (Feder), pues posibilita al Centro sumar voluntades en plan de alcanzar “el bien comunitario”.

