La seccional Concepción del Uruguay de Agmer manifestó su preocupación por la nueva modalidad de distribución de alimentos para la Copa de Leche Provincial y el Refuerzo Alimentario Mensual. El gremio advirtió una presunta disminución en la calidad nutricional de las raciones, cuestionó la forma en que se implementará el sistema y expresó reparos por la adjudicación del servicio a una empresa privada.
A través de un comunicado, la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) sostuvo que los cambios previstos generan incertidumbre en las comunidades educativas y alertó sobre el impacto que podrían tener en la alimentación de los estudiantes que concurren diariamente a los establecimientos escolares.
Cuestionamientos al nuevo sistema
Desde el sindicato indicaron que el pasado 20 de julio se realizó una reunión entre equipos directivos del departamento Uruguay, responsables de comedores escolares y representantes de la empresa encargada de la distribución de alimentos, donde se presentó la nueva modalidad de abastecimiento.
Según Agmer, el esquema reemplaza parte de los alimentos frescos por productos industrializados, como budines, galletitas e infusiones con base láctea, además de establecer porciones uniformes para todos los beneficiarios, sin contemplar las diferencias nutricionales entre niños, adolescentes y adultos.
Otro de los aspectos cuestionados es la logística prevista para la entrega de mercadería. El gremio aseguró que se realizarán seis distribuciones durante el año, lo que, a su entender, genera dificultades para numerosas escuelas que no cuentan con espacios adecuados para almacenar grandes cantidades de alimentos ni con las condiciones necesarias para su correcta conservación.
A ello, agregaron que muchos establecimientos tampoco disponen de cocina, equipamiento o personal suficiente para elaborar las preparaciones, situación que complicaría aún más la implementación del nuevo sistema.
Denuncian improvisación
La entidad gremial también criticó la organización del proceso y afirmó que, apenas un día después de la primera reunión informativa, se convocó a un nuevo encuentro en el que se modificaron varios de los aspectos comunicados inicialmente.
Para Agmer, esa marcha atrás evidenció «el nivel de improvisación» con el que, según expresó, el Gobierno provincial aborda una política vinculada a la alimentación escolar.
Deuda con proveedores
En el mismo comunicado, el sindicato señaló que este cambio se produce mientras el Gobierno mantiene deudas con proveedores de comedores escolares correspondientes a los meses de mayo y junio, situación que, según indicó, genera preocupación entre directivos y comerciantes.
De acuerdo con Agmer, algunos proveedores ya manifestaron su inquietud por la demora en los pagos e incluso advirtieron sobre la posibilidad de interrumpir el suministro de alimentos si la situación no se regulariza. El gremio indicó que esta problemática también alcanza a establecimientos de Concepción del Uruguay y Basavilbaso.
Respaldo a los equipos directivos
Otro de los puntos abordados por el sindicato fue el respaldo a los equipos directivos de las escuelas.
Agmer rechazó expresiones que, según sostuvo, ponen en duda la honestidad de quienes administran los comedores escolares, y defendió el trabajo que realizan diariamente para garantizar el funcionamiento del servicio alimentario.
En ese marco, afirmó que existen mecanismos estatales de control suficientes para verificar el destino de los recursos y la correcta adquisición de los alimentos.
Críticas a la adjudicación del servicio
El gremio también cuestionó la decisión del Gobierno entrerriano de adjudicar la provisión y distribución de la Copa de Leche y las meriendas escolares a la empresa Teknofood S.A.
Agmer recordó que el abogado Rubén Pagliotto presentó un pedido de acceso a la información pública para conocer detalles del proceso licitatorio, entre ellos el expediente administrativo, los pliegos de condiciones, los informes técnicos y la intervención de los organismos de control.
Para el sindicato, la falta de información sobre el procedimiento genera dudas acerca de la transparencia de la adjudicación, al tiempo que criticó que el servicio haya sido otorgado a una empresa de otra provincia en un contexto económico complejo para el comercio entrerriano.
«Con el alimento no se juega»
En el tramo final del comunicado, Agmer cuestionó lo que definió como una «mirada economicista» de la política educativa y sostuvo que las medidas de ajuste no deben afectar la alimentación de los estudiantes.
«Con el alimento de los niños, adolescentes y adultos no se juega. No son una variable de ajuste», expresó el sindicato, que reclamó al Gobierno provincial garantizar un servicio alimentario de calidad y preservar el derecho a una adecuada nutrición dentro de las escuelas públicas.










