21.8 C
Concepción del Uruguay
jueves, junio 13, 2024

Advierten que una veda perjudicaría a 5 mil familias

Las plantas frigoríficas entrerrianas se manifestaron en contra de los que piden veda pesquera total.

La Cámara Argentina de Frigoríficos de Pescado de Ríos Sustentables se declaró en contra de los sectores que, ante la bajante del río Paraná, piden que el Gobierno decrete la veda pesquera total. En la organización señalaron que “no se trata de ‘pesca si o pesca no’, sino de los límites que a la misma se le fijan para alcanzar el sano equilibrio que, en todos los órdenes de la vida, resulta patrón de conducta”.
“La eliminación de la actividad pesquera no hará necesariamente mayor beneficio a la biomasa del río. Ahora bien, lo que es seguro es que condenará a casi cinco mil familias entrerrianas al desamparo absoluto, y atestando un golpe fatal sobre una actividad tradicional y arraigada como pocas en nuestra provincia”, alertaron.
La Cámara nuclea a cuatro empresas de la provincia: Pablo Ariel SRL, Lyon City SA, Riverfish SRL y Curimba SA. Desde la entidad remarcaron que “la pesca comercial en Entre Ríos lleva casi 40 años y vincula a un sector compuesto por más de tres mil pescadores, un centenar de acopiadores, transportistas, fileteros y cuatro empresas frigoríficas que emplean de manera directa a más de 320 familias”.
En ese sentido, agregaron: “Este entramado social y productivo dinamiza la vida social y comercial de nuestras localidades y constituye una verdadera economía regional que aporta ingresos genuinos de divisas al país. Es una actividad productiva, lícita, estrictamente regulada y con una trayectoria ininterrumpida, que a diferencia de otras latitudes se ha sostenido sobre la base de una explotación racional y estrictamente regulada”. Además, señalaron que “los frigoríficos no reducen su actividad a la exportación de productos de la pesca, sino que le agregan valor al mismo, multiplicando las fuentes de trabajo. Así, en muchos de ellos se elaboran empanadas, rebozados, fileteados, congelados, entre otros productos que circulan en el mercado interno, además de producir aceites y harina de pescado”.
Resasltaron que “la pesca es totalmente artesanal, no hay barcos factorías, ni redes de arrastre como en el mar. La actividad del pescador vincula a toda su familia y se transmite como una tradición que ha evolucionado en su técnica y desarrollo, permitiendo mejorar su calidad de vida desde que consiguen vender regularmente sus capturas durante todo el año y obtener un mayor precio por las mismas, valiéndose además, para el sostén de su actividad, del hielo que las plantas frigoríficas les proveen de manera gratuita”.
Sobre la situación que se genera con la bajante del río, dijeron: “Dada la lamentable bajante histórica que vive nuestro Río Paraná, advertimos algunos sectores que desconocen la realidad cotidiana de esta actividad, pretenden presentar a la industria sobre la base de un escenario anómico y anárquico, con una minoría de ‘ganadores’ y mayoritarios ‘perdedores’”. Y añadieron al respecto que es una “situación fáctica inexistente y que podría proyectarse sobre cualquier actividad comercial para vedarla, evitando el camino del ‘desarrollo sostenible’, indispensable andarivel sobre el que la humanidad satisface su necesidad de subsistencia preservando las generaciones futuras”.

--