Advierten que el clima influye cada vez más en la propagación y evolución de la gripe

Especialistas de América Latina advirtieron que la influenza ya no puede analizarse únicamente como una enfermedad respiratoria, ya que factores ambientales como la humedad, la temperatura y los cambios climáticos desempeñan un papel cada vez más relevante en su transmisión y comportamiento epidemiológico.

La conclusión surgió durante la cuarta edición del Flu Forum, un encuentro científico que reunió a más de 100 expertos de la región para debatir sobre los desafíos actuales que plantea el virus de la gripe.



Según explicó la infectóloga y exministra de Salud de Costa Rica, María Luisa Ávila, el clima se ha convertido en un factor determinante para comprender la circulación de la enfermedad. Fenómenos como el aumento de la humedad, los frentes fríos, las lluvias intensas o los períodos de sequía pueden modificar la estabilidad del virus, favoreciendo o limitando su capacidad de supervivencia y transmisión.

La especialista señaló que uno de los aspectos más relevantes identificados por la comunidad científica es el papel de la humedad absoluta, una variable que podría explicar gran parte de la transmisión y supervivencia viral. Por ello, sostuvo que incorporar estos factores al análisis epidemiológico resulta clave para anticipar brotes y diseñar estrategias de prevención más eficaces.

Un virus en constante cambio

Los expertos destacaron que la influenza posee una elevada capacidad de mutación, lo que provoca que cada temporada presente características diferentes. La circulación internacional de personas, los cambios ambientales y la coexistencia de distintos subtipos virales contribuyen a acelerar esa evolución.

A ello se suman otros elementos como la contaminación atmosférica, el polvo en suspensión y las variaciones climáticas, que también pueden influir en la estabilidad del virus y en su capacidad para propagarse.

Los especialistas coincidieron en que no todos los subtipos de influenza reaccionan de la misma manera frente a las condiciones ambientales. Por ese motivo, la combinación entre clima, características del virus y condiciones de la población determina patrones epidemiológicos que pueden variar significativamente entre regiones e incluso dentro de un mismo país.

La vacunación continúa siendo la principal herramienta preventiva

Frente a este escenario dinámico, los expertos remarcaron que la vacunación anual sigue siendo la medida más efectiva para prevenir complicaciones asociadas a la gripe.

El director de Asuntos Médicos para América Latina de la compañía biotecnológica CSL Seqirus, José Montes, afirmó que la inmunización continúa siendo fundamental, especialmente en contextos donde las condiciones ambientales pueden incrementar el riesgo de exposición al virus.

No obstante, los especialistas señalaron que la efectividad de las vacunas también puede verse condicionada por factores externos, por lo que consideraron indispensable complementar la inmunización con sistemas de vigilancia epidemiológica y monitoreo permanente de la circulación viral.

En ese marco, advirtieron que la posibilidad de una nueva pandemia continúa latente y subrayaron la importancia de fortalecer las estrategias de preparación y respuesta de los sistemas de salud.

Quiénes deben vacunarse

La vacuna antigripal puede ser aplicada a todas las personas mayores de seis meses, según indicación médica. En Argentina, el Calendario Nacional de Vacunación la incluye de manera gratuita y obligatoria para los grupos considerados de mayor riesgo.

Entre ellos se encuentran los mayores de 65 años, el personal de salud, las embarazadas, las puérperas que no hayan recibido la dosis durante el embarazo, los niños de entre 6 y 24 meses y las personas con factores de riesgo, como enfermedades respiratorias, cardíacas, diabetes, obesidad, inmunodeficiencias, patologías oncológicas o insuficiencia renal crónica, entre otras.

Los especialistas insistieron en que la vacunación anual sigue siendo una herramienta clave para reducir las complicaciones, hospitalizaciones y muertes asociadas a la influenza.