La Ley de Modernización Laboral (N° 27.802) fue publicada este viernes en el Boletín Oficial y entra en vigencia para el empleo privado, introduciendo cambios en indemnizaciones, jornada (que podrá extenderse a 12 horas), vacaciones, derechos sindicales y registro laboral, en un contexto donde la histórica conquista de las 8 horas diarias —lograda en Argentina en 1929— desaparecerá.
La norma, sancionada el 27 de febrero, modifica la Ley de Contrato de Trabajo y otros regímenes especiales. Entre sus ejes centrales se encuentran:
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Fondo de Asistencia Laboral (FAL): Aporte patronal obligatorio (1% grandes empresas, 2,5% MiPyMEs) para indemnizaciones.
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Jornada laboral: Hasta 12 horas diarias mediante bancos de horas, con acuerdo de partes y descanso mínimo de 12 horas entre jornadas.
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Vacaciones: Pueden dividirse en períodos de al menos 7 días consecutivos.
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Derechos colectivos: Prioridad del convenio de empresa sobre el sectorial, límite del 2% a la cuota solidaria y fin de la ultraactividad automática.
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Periodo de prueba: Se unifica y amplía: 6 meses para personal de casas particulares, 8 meses para trabajo agrario permanente.
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Registro digital: Centralización en ARCA.
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Incentivos: Reducción de contribuciones para nuevas contrataciones (RIFL) y condonación de deuda para regularizar empleo no registrado (PER).
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Servicios esenciales: Cobertura mínima del 75% en educación, salud y energía; 50% en transporte y bancos.
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RIMI: Beneficios fiscales para inversiones productivas de escala media.
La reforma se promulga cuando la histórica lucha por la jornada de 8 horas, conquistada en Argentina en 1929, es flexibilizada, en un contexto de caída industrial y pérdida de empleo.










