La secretaria adjunta de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), Carina Domínguez, fue una de las disertantes en la presentación de la jornada de sensibilización ‘Abordaje en situaciones de violencia laboral’, dirigida al personal de comedores de la provincia. Se concretó a instancias del sindicato, que planteó en paritaria sectorial la necesidad de brindar una capacitación sobre esta temática.
«Es una idea que nació de los trabajadores», resaltó la dirigente gremial. La jornada estuvo a cargo del equipo del Programa Defender de la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos, dependiente del Ministerio de Gobierno y Trabajo.
Participaron, también, autoridades del Ministerio de Desarrollo Humano y del Consejo General de Educación (CGE). «Lo que estamos buscando son soluciones. Y estas jornadas son para llegar, entre todos, a un acuerdo de cómo seguir trabajando en ambientes libres de violencia», subrayó la dirigente gremial, que recordó que «el sindicato es el primer lugar al que los trabajadores acuden cuando tienen problemas de violencia laboral».
Tras plantear algunas frases conflictivas que suelen escuchar las cocineras en las escuelas, propuso una serie de respuestas posibles para evitar una escalada de las agresiones. «Por favor no me hable así»; «es injusto lo que me dice»; «mi trabajo vale igual que el de los demás»; «llamemos a la supervisora»; «no se trata de un tema de títulos»; «yo entiendo, no me grite», fueron algunas de las expresiones propuestas por Domínguez como contestación de los trabajadores ante escenarios que pueden desembocar en violencia laboral.
Además, comentó: «Este tipo de situaciones cotidianas nos hicieron pensar en plantear en paritarias la posibilidad de realizar jornadas de sensibilización» y, en ese sentido, remarcó que «esta idea nació de los trabajadores».
Advirtió, también, que «se están judicializando muchos casos de violencia laboral» debido a que «el trabajador no sabe qué hacer, va a la Policía, hace la denuncia, termina en la justicia y después probablemente en una restricción. Y alguno de los dos involucrados en la situación, termina sin poder ir a trabajar».
«Por eso pensamos de qué manera enfocar nuestro trabajo en virtud del marco que otorgan el convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la ley nacional 27.580 y la ley provincial 11.120 que adhiere a la ley nacional», continuó y le sugirió a los trabajadores de comedores: «lleven este marco con ustedes, ténganlo arriba de la mesada, porque cuando pase algo lo van tener que usar».
Luego, se refirió a las estadísticas que hay sobre esta problemática, que indican que «6 de cada 10 trabajadores manifiestan que en algún momento han sufrido episodios de violencia laboral», mientras que «sólo 3 de 10 hicieron la denuncia».
Además, aseguró que «muchas de esas denuncias fueron acompañadas por los sindicatos, que es el primer lugar al que los trabajadores acuden cuando tienen problemas de violencia laboral».
«También me parece importante decir qué no es violencia laboral, porque si no empezamos a confundir las cosas y nos olvidamos de cómo avanzar», sostuvo la Secretaria Adjunta de UPCN.
En ese orden, enumeró: «Hacer cumplir la normativa no es violencia laboral. Tampoco lo es solicitar todo lo que sea en función de la tarea, organizar y tomar decisiones transmitidas en buenos términos; trasladar a un trabajador por razones de servicio, siempre que no lo perjudique injustificadamente».
Por último, resaltó: «Si trabajamos juntos Estado y trabajadores vamos a hacer que los comedores sean un mejor lugar para concurrir todos los días».










