Recolectaron 29,5 kilos de medicamentos vencidos o en desuso en Concepción del Uruguay

Por tercer año consecutivo, se llevó adelante en Concepción del Uruguay la Campaña de Recolección de Medicamentos Domiciliarios Vencidos o en Desuso, una iniciativa destinada a promover el descarte responsable de estos productos y prevenir riesgos para la salud y el ambiente.

La jornada se desarrolló simultáneamente en las plazas Ramírez y Rocamora, mediante un trabajo conjunto entre el Colegio de Farmacéuticos de Entre Ríos (COFAER), el Programa de Salud Colectiva de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) y la Municipalidad de Concepción del Uruguay.



Como resultado de la campaña, se reunieron 29,5 kilos de medicamentos, una cantidad que refleja la participación de los vecinos en esta propuesta. Desde las instituciones organizadoras agradecieron el compromiso de la comunidad con el cuidado de la salud pública y el ambiente.

Los productos recolectados son derivados a empresas especializadas que realizan su destrucción mediante hornos pirolíticos, un procedimiento que permite darles un tratamiento adecuado como residuos peligrosos.

Puntos de recepción durante todo el año

La recepción de medicamentos vencidos o en desuso no se limita a las jornadas especiales. Los vecinos pueden depositarlos durante todo el año en los contenedores habilitados en tres espacios de la ciudad: el Hospitalito, ubicado en Perú 74; el Centro de Salud Rocamora, en bulevar Díaz Vélez y Artusi; y el Centro Integrador Comunitario (CIC), en la intersección de Allais y Labalta.

Desde el Colegio de Farmacéuticos recordaron la importancia de respetar la fecha de vencimiento indicada en cada medicamento y recomendaron consultar con profesionales de farmacia ante cualquier duda sobre su uso o conservación.

Asimismo, insistieron en que estos productos no deben arrojarse a la basura domiciliaria ni desecharse en inodoros, desagües o cursos de agua. Sus principios activos pueden llegar al ambiente y afectar la calidad del agua y los ecosistemas.

En ese sentido, contar con puntos de recepción específicos permite garantizar un tratamiento adecuado y evitar que los medicamentos descartados representen un riesgo para la salud de la población y el ambiente.