Una familia de Concepción del Uruguay sufrió un violento ataque durante la noche del viernes, cuando desconocidos efectuaron disparos contra su vivienda de calle Rubinsky al 1337. En el interior se encontraban una pareja y sus dos hijos, de cuatro años y apenas siete meses. Afortunadamente, no hubo personas heridas, aunque los proyectiles impactaron en distintos sectores de la propiedad.
El hecho generó preocupación entre los damnificados, quienes aseguran no tener conflictos personales ni deudas que pudieran explicar una agresión de estas características. Por ese motivo, sospechan que los atacantes podrían haberse confundido de vivienda.
Este lunes por la noche, el medio 03442 visitó el domicilio y dialogó con Emanuel Crossa, de 27 años, padre de los dos pequeños, quien relató cómo vivieron los momentos de mayor tensión.
“Sentí ruidos que me llamaron la atención”
Crossa contó que el episodio ocurrió cerca de las 22.30, cuando se había acostado, mientras su esposa permanecía en la cocina con los niños.
“En un momento dado escuché motos, algo muy común por esta calle, pero en un instante sentí ruidos que me llamaron la atención”, relató.
Poco después, su esposa se acercó para preguntarle si había escuchado los ruidos y le advirtió que se había roto el vidrio de una ventana de la cocina. Al levantarse, Emanuel comprobó los daños y salió a observar qué había ocurrido, sin imaginar la gravedad de la situación.
Fue entonces cuando advirtió que también habían dañado su automóvil, un Fiat Punto de color beige.
“Me entró el miedo, la bronca y la impotencia”, recordó sobre aquellos instantes.
En un primer momento, no comprendía qué había sucedido. Sin embargo, un vecino que vive frente a la propiedad le comentó que dos motocicletas habían pasado por el lugar y que desde ellas habían efectuado tres disparos.
Ante la situación, Crossa se comunicó con la Policía. Según destacó, los efectivos llegaron rápidamente y desplegaron un operativo en la cuadra para intervenir en el hecho.
“La verdad que nos asustamos mucho, ya que no tenemos ningún problema con nadie, ni deudas ni otro motivo para ser agredidos así”, expresó.
Secuestraron tres proyectiles
Tras la denuncia, intervino personal de Criminalística, que realizó las pericias correspondientes en la vivienda y sus alrededores.
De acuerdo con el relato del damnificado, los especialistas confeccionaron un croquis y secuestraron tres proyectiles, presuntamente calibre 22. Uno de ellos estaba muy dañado y había impactado contra el parabrisas del automóvil; otro fue encontrado en el piso del garaje y el restante, dentro de la cocina de la vivienda.
La presencia de los proyectiles en distintos sectores de la propiedad evidenció la gravedad del episodio, que puso en riesgo a todos los integrantes de la familia.
Temen que los atacantes se hayan equivocado de casa
Emanuel insistió en que no mantiene conflictos con otras personas y manifestó su preocupación por la seguridad de su esposa y sus hijos.
Explicó que trabaja en la empresa FEPASA, con una jornada laboral que comienza a las cuatro de la madrugada y se extiende hasta la tarde. Además, como actividad complementaria, lava automóviles en su domicilio.
Según sostuvo, la familia lleva una vida tranquila y mantiene una buena relación con sus vecinos, por lo que no encuentra motivos para una agresión de esta naturaleza.
El joven también señaló un detalle que considera importante para entender lo sucedido: junto a su casa hay otra vivienda de características similares que, a simple vista, puede confundirse con la suya.
Por ese motivo, cree que el ataque podría haber estado dirigido a otra propiedad y espera que la investigación permita esclarecer lo ocurrido e identificar a los responsables.
“Yo lo único que hago, más allá de mi trabajo y como hobby, es lavar autos en mi casa. Nos llevamos bien con los vecinos y esto nos preocupa mucho”, manifestó.
Finalmente, expresó su deseo de que la difusión del caso contribuya a aclarar la situación y permita que los responsables adviertan el posible error.
“Esperemos que, al hacerlo público, quienes dispararon se den cuenta de que se equivocaron de casa y así poder estar tranquilos otra vez”, concluyó.
Mientras avanza el esclarecimiento del episodio, la principal preocupación de la familia es recuperar la tranquilidad y garantizar la seguridad de los dos niños que se encontraban dentro de la vivienda cuando se produjeron los disparos.










