El empleo asalariado registrado del sector privado continúa en retroceso y acumuló en julio 14 meses consecutivos de caída, con la pérdida de 12.716 puestos de trabajo respecto de junio, equivalente a una baja del 0,2%. La industria manufacturera, la construcción y el comercio estuvieron entre las actividades más afectadas, de acuerdo con datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
Desde comienzos de año, el sector privado perdió 134.034 empleos, una disminución del 2,2%. En el sector público, en cambio, se registró un incremento de 4.723 puestos en la comparación mensual, aunque frente a julio de 2025 la cantidad de trabajadores se redujo en 22.681, lo que representa una caída del 0,7%. Por su parte, el empleo en casas particulares aumentó en 2.159 puestos, un 0,5%, luego de la retracción registrada en junio.
El panorama mensual del trabajo registrado también señaló que durante agosto el empleo privado formal se mantuvo estable en los principales aglomerados urbanos por segundo mes consecutivo. La falta de crecimiento estuvo vinculada principalmente al bajo nivel de nuevas contrataciones.
La construcción y la industria, entre las actividades más afectadas
La pérdida de puestos de trabajo alcanzó a buena parte de la economía. En la comparación mensual, ocho ramas de actividad redujeron sus plantillas, tres registraron incrementos y otras tres no presentaron variaciones.
La construcción encabezó las caídas, con un retroceso del 0,6%, seguida por la intermediación financiera, que disminuyó un 0,4%. La industria manufacturera, el comercio, el transporte y los hoteles y restaurantes registraron bajas del 0,3% en cada sector.
En la comparación interanual, la intermediación financiera mostró una contracción del 4,8%, mientras que la industria manufacturera cayó un 4,4% y el comercio retrocedió un 3,4%. En transporte y comunicaciones, la reducción alcanzó el 2,4%.
La tendencia negativa también se reflejó en las provincias. A julio de 2026, 21 de las 24 jurisdicciones registraron una caída interanual del empleo asalariado privado. Las mayores disminuciones se observaron en Tierra del Fuego, con un 12,6%; Misiones, con un 6%; Corrientes, con un 5,6%; Formosa, con un 5,2%; y Santa Cruz, con un 4,9%.
En contraste, Neuquén registró un crecimiento del 6,4%, Río Negro avanzó un 4,8% y San Juan presentó una suba del 0,5%. Los resultados muestran diferencias significativas entre las provincias, incluso dentro de la región patagónica.
Los salarios mejoraron en agosto, pero persisten las pérdidas acumuladas
En materia salarial, los datos provisorios del SIPA mostraron que en agosto la remuneración media real del empleo privado registrado aumentó un 1,3% respecto del mes anterior, en términos desestacionalizados. Los salarios correspondientes a los principales convenios colectivos, por su parte, registraron una mejora del 0,9%.
Sin embargo, la evolución acumulada desde noviembre de 2023 presenta diferencias según el indicador. El salario promedio real del sector privado registrado se ubicó en agosto un 1,2% por encima de aquel nivel de referencia, mientras que la remuneración media negociada en los principales convenios colectivos permaneció un 6,9% por debajo.
Las diferencias también se reflejan entre actividades. Entre noviembre de 2023 y agosto de 2026, los salarios reales de los trabajadores de entidades deportivas aumentaron un 15%, mientras que los del sector gráfico avanzaron un 13,2%. Gastronomía y hoteles, junto con farmacias, registraron incrementos del 11% en ambos casos.
En el extremo opuesto, los trabajadores textiles acumularon una pérdida del 32% de su poder adquisitivo. En comercio, la caída fue del 18%; en transporte de pasajeros, del 13%; y entre los encargados de edificios, del 12,1%. Otras actividades con una participación importante en el empleo, como sanidad, metalurgia, alimentación y construcción, registraron retrocesos reales de entre el 5% y el 9%.
En cuanto a las remuneraciones nominales, el salario bruto promedio de julio alcanzó los $2.256.861, con una suba interanual del 29,3%. La mediana salarial se ubicó en $1.689.227, un 28,2% más que en el mismo mes de 2025.
También disminuyó la cantidad de empresas con personal registrado
La contracción del mercado laboral estuvo acompañada por una reducción del número de empresas empleadoras. Durante el primer trimestre de 2026, la cantidad de firmas con trabajadores registrados disminuyó en algo más de 4.000, equivalente a una caída del 0,7%.
Pese a ello, el impacto sobre el empleo asalariado formal privado fue menor al observado en períodos anteriores: se perdieron poco más de 800 puestos de trabajo. La cifra contrasta con lo ocurrido durante el tercer y cuarto trimestre de 2025, cuando una reducción empresarial de magnitud similar estuvo asociada a la pérdida de aproximadamente 9.400 empleos.
Según la Secretaría de Trabajo, la diferencia se relaciona con las características de las empresas que iniciaron o finalizaron sus actividades. Durante los primeros tres meses de 2026, las nuevas firmas generaron más puestos de trabajo que en el período previo, mientras que las compañías que cerraron contaban con plantillas más reducidas, publicó Ámbito.










