Entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026, el empleo manufacturero cayó un 5,2% en el conjunto del país. Santa Cruz, Neuquén y Río Negro fueron las únicas jurisdicciones que registraron un crecimiento, mientras que La Rioja encabezó las pérdidas.
El empleo en la industria manufacturera registró una fuerte caída en los últimos dos años. Entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026 se perdieron 66.262 puestos de trabajo en todo el país, lo que representa una contracción del 5,2%. En ese contexto, apenas tres de las 24 jurisdicciones analizadas lograron incrementar la cantidad de trabajadores del sector.
De acuerdo con un informe de la consultora Politikon Chaco, la reducción del empleo industrial explicó el 45% de la caída total de puestos de trabajo registrada a nivel nacional durante ese período.
La actividad manufacturera mantiene una fuerte concentración territorial. En 2024, el Gran Buenos Aires, el resto de la provincia de Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza reunían el 80,5% del empleo industrial argentino.
Dos años después, estas seis jurisdicciones continúan concentrando la mayor parte de los puestos laborales del sector, aunque su participación conjunta descendió al 80,3%.
Los partidos del Gran Buenos Aires siguen encabezando el ranking, pero su peso relativo bajó del 27,1% al 26,5%. El resto de la provincia de Buenos Aires se mantuvo en el segundo lugar, con el 15,3%, mientras que la Ciudad de Buenos Aires alcanzó el 14,1%.
Por su parte, Santa Fe concentró el 11,1% del empleo industrial, Córdoba el 9,1% y Mendoza conservó su participación del 4%.
Desde la consultora aclararon que un aumento en la participación de una provincia dentro del empleo industrial nacional no significa necesariamente que haya creado puestos de trabajo. Ese indicador también puede mejorar cuando la pérdida de empleos en un territorio es menor que la registrada en otras jurisdicciones.
Las únicas tres provincias que crearon empleo
Santa Cruz, Neuquén y Río Negro fueron las únicas jurisdicciones que mostraron una evolución positiva del empleo manufacturero entre los períodos comparados.
Santa Cruz registró un crecimiento del 11,8%, equivalente a 420 nuevos puestos de trabajo. En Neuquén, el incremento fue del 9,2%, con 1.216 empleos adicionales, mientras que Río Negro presentó una suba del 7,8%, que representó 1.205 nuevos puestos. En conjunto, las tres provincias incorporaron 2.841 trabajadores al sector.
En Santa Cruz, la elaboración de alimentos fue la actividad que más contribuyó al crecimiento, con 448 puestos adicionales y una suba del 19,7%. También se destacó la fabricación de maquinaria y equipo.
En Neuquén, en tanto, la mayor cantidad de empleos se sumó en la rama de maquinaria y equipo, con 622 puestos, seguida por la elaboración de otros minerales no metálicos, con 295. En términos porcentuales, la fabricación de muebles registró el mayor avance, con un incremento del 54,8%.
En Río Negro, la industria alimenticia también tuvo un papel destacado. Según el informe, esa actividad aportó 1.360 puestos, mientras que la elaboración de otros minerales no metálicos sumó otros 94.
La Rioja, la más perjudicada
En las restantes jurisdicciones, el balance del empleo industrial fue negativo, aunque con diferencias significativas entre territorios.
Entre las caídas más moderadas se ubicaron Formosa, con una retracción del 1,1%; San Juan, con el 1,2%; y Entre Ríos, con una disminución del 2,6% entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026.
Otras siete jurisdicciones —Santa Fe, Tucumán, el resto de la provincia de Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, Mendoza y la Ciudad de Buenos Aires— también registraron descensos superiores al promedio nacional.
En el extremo opuesto, La Rioja presentó la mayor pérdida relativa de empleo industrial, con una caída del 15%. Le siguieron La Pampa, con el 12,8%; San Luis, con el 11,3%; y Misiones, con el 10,1%.
Los datos reflejan así un retroceso extendido de la ocupación manufacturera, con pérdidas en la gran mayoría de las jurisdicciones y un crecimiento limitado a tres provincias patagónicas.










