El Gobierno analiza nuevas alternativas de financiamiento para reforzar su disponibilidad de dólares de cara a 2027, un año en el que coincidirán importantes vencimientos de deuda y una eventual mayor demanda de divisas por parte del sector privado.
La preocupación quedó expuesta durante la visita del ministro de Economía, Luis Caputo, a Nueva York, donde mantuvo reuniones con inversores y buscó transmitir previsibilidad sobre el programa económico. El esquema financiero oficial contempla vencimientos por alrededor de US$24.900 millones para 2027, aunque las estimaciones privadas advierten que las necesidades podrían ser mayores si se incrementa la dolarización de carteras.
Algunas proyecciones del mercado ubican la eventual demanda privada de dólares para el próximo año entre US$30.000 millones y US$40.000 millones. El interrogante es cuánto de esa demanda podría sumarse a las necesidades propias del Tesoro y qué nivel de reservas y financiamiento tendrá disponible el Banco Central para responder ante eventuales episodios de presión cambiaria.
Mayor demanda de divisas
Los datos recientes muestran un incremento en las compras de moneda extranjera por parte de personas humanas. Según información del Banco Central, las compras netas pasaron de US$2.821 millones en junio a US$4.124 millones en julio, lo que representó un aumento mensual del 46,2%.
En este contexto, analistas y operadores del mercado plantean la necesidad de que el sistema financiero cuente con un mayor respaldo de liquidez en dólares. Las estimaciones sobre el nivel necesario de reservas varían según los supuestos utilizados y el escenario financiero que se proyecte para 2027.
La cuestión central es que el Gobierno deberá atender simultáneamente los vencimientos de deuda, sostener la acumulación de reservas y contar con herramientas suficientes para intervenir en el mercado cambiario si aumenta la demanda de divisas.
Nuevas fuentes de financiamiento
Ante este escenario, el Ministerio de Economía mantiene conversaciones con bancos internacionales para conseguir nuevos créditos por aproximadamente US$1.000 millones, respaldados por garantías de organismos regionales.
La CAF ya aprobó una garantía por US$250 millones que permitiría respaldar un préstamo cercano a los US$500 millones. A esto se busca sumar una operación similar con Fonplata para ampliar el financiamiento disponible.
El Gobierno ya utilizó durante este año un mecanismo similar con garantías del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo, mediante el cual obtuvo unos US$3.200 millones, según la información difundida sobre esas operaciones.
A estas herramientas se suman los acuerdos de pase pasivo (REPO) del Banco Central con bancos internacionales. En julio, el BCRA canceló operaciones por US$6.000 millones y concertó un nuevo REPO por el mismo monto, con vencimiento en septiembre de 2028. La operación permitió despejar los vencimientos previstos para 2026 y 2027.
El desafío de 2027
El Gobierno busca así ampliar las fuentes de respaldo disponibles antes de ingresar en un año que tendrá importantes compromisos financieros. La estrategia combina financiamiento para atender las obligaciones del Tesoro con herramientas destinadas a fortalecer la liquidez en moneda extranjera del Banco Central.
En sus reuniones en Nueva York, Caputo procuró transmitir tranquilidad a los inversores respecto de la capacidad del Gobierno para afrontar las necesidades financieras de 2027. Sin embargo, el nivel de demanda privada de dólares y la evolución de las reservas serán factores centrales para determinar el margen con el que contará el programa económico durante el próximo año.
Las cifras sobre la eventual demanda privada corresponden a estimaciones de mercado y no constituyen un monto oficial de necesidades financieras. El Gobierno, por su parte, continúa trabajando en nuevas alternativas de financiamiento y respaldo externo.










