La subalférez de Gendarmería Nacional, oriunda de Concepción del Uruguay y vecina del barrio San Isidro, formó parte de la tripulación que recorrió casi 16.000 millas náuticas y visitó nueve puertos internacionales durante cinco meses.
La fragata ARA «Libertad» regresó al Apostadero Naval Buenos Aires luego de completar el LIV Viaje de Instrucción de Guardiamarinas en Comisión, una travesía que llevó al buque escuela de la Armada Argentina a recorrer distintos puntos del mundo.
Entre los tripulantes que participaron de esta experiencia se encontraba la subalférez Evelin Patricello, integrante de Gendarmería Nacional y oriunda de Concepción del Uruguay, quien además es vecina del barrio San Isidro de la ciudad.
Durante la travesía, la embarcación visitó nueve puertos en el exterior y navegó cerca de 16.000 millas náuticas, en el marco de un viaje de formación y representación de la Argentina.
Un regreso cargado de emoción
El arribo de la Fragata Libertad al Apostadero Naval Buenos Aires estuvo acompañado por cientos de familiares y amigos de los tripulantes, quienes desde las primeras horas se acercaron hasta Dársena Norte para presenciar el esperado regreso.
La llegada estuvo acompañada por la música de la Banda de Música del Estado Mayor General de la Armada, mientras que durante el ingreso del buque se encendieron bengalas de humo de distintos colores que dibujaron en el aire los colores de la bandera argentina.
El momento más esperado se produjo cuando los tripulantes comenzaron a descender por la planchada de la fragata. Del otro lado, familiares y amigos aguardaban con banderas, carteles y muestras de afecto para reencontrarse después de varios meses.
Reencuentros después de cinco meses
Hasta el muelle llegaron personas provenientes de distintos puntos del país. Algunas recorrieron cientos e incluso miles de kilómetros para estar presentes en el momento del regreso.
Cada familia vivió la jornada de una manera particular, aunque todas compartieron una misma sensación: el orgullo y la emoción por recibir nuevamente a quienes cinco meses atrás habían partido para cumplir con esta misión de instrucción.
Para Evelin Patricello, el regreso marcó el cierre de una experiencia de formación y navegación que la tuvo como integrante de la tripulación de la Fragata Libertad y que ahora la devuelve a Concepción del Uruguay y al reencuentro con familiares, amigos y vecinos del barrio San Isidro.










