Preocupación por la seguridad de Urribarri en la cárcel de Gualeguaychú

El exgobernador permanece alojado en la Granja Penal El Potrero desde el 11 de septiembre. Su convivencia con internos condenados por delitos violentos y algunos episodios de tensión generaron preocupación dentro del establecimiento. El próximo 24 de septiembre habrá una audiencia para evaluar su situación.

La situación de Sergio Urribarri dentro de la Granja Penal El Potrero de Gualeguaychú comenzó a generar preocupación a pocos días de su ingreso al establecimiento. El exgobernador permanece alojado en un pabellón destinado a mayores de 60 años, donde comparte el sector con internos condenados por distintos delitos graves.

Un informe publicado por ANÁLISIS dio cuenta de episodios de tensión registrados desde la llegada del exmandatario, entre ellos pedidos de dinero y otros elementos, además de expresiones hostiles y amenazas que se producen cuando abandona su celda.



Urribarri ingresó al penal el viernes 11 de septiembre y fue ubicado en un sector que las autoridades penitenciarias consideraron adecuado de acuerdo con sus características. Sin embargo, las condiciones de funcionamiento del pabellón y el perfil de algunos de sus ocupantes plantean dificultades adicionales.

El espacio fue diseñado para 14 personas y actualmente alberga a 20 internos. Las habitaciones previstas para un solo ocupante son compartidas y el régimen de circulación es más flexible que en otros sectores. Las celdas permanecen abiertas durante el día y los internos pueden desplazarse por espacios comunes como el pasillo, el patio, la cocina y los baños.

Entre quienes permanecen alojados en el mismo sector se encuentra Oscar Siboldi, condenado a 21 años de prisión por el triple crimen ocurrido en Bajada Grande en 2019. También hay internos que cumplen condenas por homicidios, robos agravados, abusos sexuales y agresiones contra personal penitenciario.

De acuerdo con información recogida sobre el funcionamiento del pabellón, algunos internos presentan además necesidades de atención psiquiátrica, problemas vinculados con consumos y antecedentes de comportamientos violentos o inestables.

Situaciones de tensión

La presencia del exgobernador generó una dinámica particular dentro del establecimiento. Según lo informado, cuando Urribarri sale al patio recibe expresiones vinculadas con su condena y su situación económica, además de pedidos de dinero, alimentos y otros elementos.

Frente a este escenario, el exmandatario habría reducido al mínimo sus desplazamientos por el sector y permanece buena parte del tiempo dentro de su celda para evitar situaciones de conflicto.

El director de la Unidad Penal Nº 9, Lucas Dufour, reconoció la particularidad del caso y señaló que el hecho de que se trate de un exgobernador obliga a contemplar especialmente su seguridad. El funcionario remarcó que la responsabilidad del Servicio Penitenciario es preservar tanto la integridad de Urribarri como la del resto de los internos.

A diferencia de una cárcel de máxima seguridad, El Potrero cuenta con un régimen más abierto y actividades vinculadas con el ámbito rural, como talleres de huerta y avicultura, además de espacios deportivos. Sin embargo, las actuales circunstancias podrían limitar la participación del exgobernador en esas propuestas.

La situación será analizada en una audiencia

El jueves 24 de septiembre está prevista una audiencia de conocimiento ante la jueza de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad, Cecilia Bértora, quien supervisa el cumplimiento de la condena de Urribarri.

Durante la audiencia, la Justicia podrá conocer cómo transcurrieron los primeros días del exmandatario en prisión y cuáles son las condiciones en las que actualmente cumple su condena.

Sus abogados, Miguel Cullen y Leopoldo Cappa, anticiparon que expondrán las situaciones registradas y plantearán la necesidad de garantizar la seguridad de su defendido. Según señalaron, no pretenden un trato diferencial, sino que pueda cumplir la pena sin que las condiciones de alojamiento impliquen un agravamiento de su situación.

La defensa también prevé presentar un informe elaborado por el psiquiatra Julio Curotto, quien atiende a Urribarri desde el año pasado y mantuvo entrevistas con él durante sus primeros días de detención.

El exgobernador cumple una condena de ocho años de prisión por peculado y fraude. Según el cómputo de pena informado, su detención se extendería hasta julio de 2034. A esto se suman otras causas judiciales que continúan en trámite.

La audiencia de la próxima semana permitirá determinar cómo continuará el cumplimiento de la pena y qué medidas podrían adoptarse para garantizar las condiciones de seguridad dentro del establecimiento penitenciario.