Más de doscientas personas de distintos puntos del país —científicos, dirigentes sindicales, empresarios pyme, artistas, juristas, docentes, médicos y especialistas en educación y medio ambiente— se sentaron a la misma mesa. Gente que la vida política argentina rara vez reúne, unida por una convicción sencilla y poderosa: el país todavía tiene con qué volver a ponerse de pie.
Esa fue la escena del lanzamiento público de Fuerza Suma+, un espacio que se presenta como una corriente de opinión amplia y plural, nacida para intervenir en el debate sobre el presente y el futuro de la Argentina. Su lema condensa el espíritu de la propuesta: sumar voluntades, unir al país.
Tres pilares para otro país
El espacio ordena su propuesta en tres ejes centrales.
Un plan de desarrollo nacional. Superar lo que llaman “la lógica del ajuste” y promover políticas productivas que impulsen la industria, el agro, el comercio local y la generación de empleo. La idea de fondo es simple: no se trata de estabilizar por estabilizar, sino de crecer con trabajo. A ese plan el espacio le suma un objetivo de unidad y reconstrucción nacional, que consiste en colocar las cuestiones de Estado y el bien común por encima de las grietas coyunturales y de los intereses particulares.
El federalismo. Es quizás el eje más concreto. Para Fuerza Suma+, un proyecto nacional de desarrollo sólo es viable si integra a todas las provincias y regiones del país y genera oportunidades para que los argentinos puedan desarrollarse en sus propios territorios, sin tener que emigrar del lugar donde nacieron. En su propia formulación, desarrollo, federalismo y justicia social son dimensiones inseparables de una misma estrategia nacional.
La doctrina social de la Iglesia. Es el rasgo más distintivo del espacio. Propone un enfoque humanista y ecuménico en el que el ser humano y la dignidad del trabajo estén por encima del afán de lucro y de los condicionamientos externos. En las presentaciones se mencionaron referencias a la homilía del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, y a la enseñanza pontificia como guías de esa mirada.
Quiénes están detrás
El documento fundacional presenta una Junta Promotora de veintiún nombres sin jerarquías, y esa composición ya dice algo del proyecto: predominan las trayectorias largas del mundo productivo, académico, gremial y cultural, más que la política partidaria activa.
La figura que viene explicando públicamente la iniciativa es Osvaldo Cornide, presidente honorario de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Lo acompañan el geopolitólogo Ricardo Auer, la actriz Katja Alemann, el investigador y científico Fernando Stefani, el historiador Alejandro Olmos Gaona —especialista en deuda externa—, la periodista Alicia Barrios, el empresario biotecnológico y académico Manuel García Solá, los dirigentes gremiales Omar Autón y Fernando Barrera, los economistas Cristian Módolo y Gustavo Reija, la doctora en bioética Liliana Siede, el docente Pablo Anzaldi, la docente e investigadora María Fernanda Ruiz, el fundador de Infoworkers Jorge Zaccagnini, la médica Amelia Franchi, la abogada y académica Yvonne Blajeau, el industrial Gerardo Grippo, el empresario Elías Soso, el politólogo y periodista Guillermo Ariza y el consultor Rafael Prieto.
Entre los fundadores figura el economista Gustavo Reija, columnista y colaborador de este medio, una voz reconocida por su mirada centrada en la producción, el desarrollo y el federalismo. No es un detalle menor: son, exactamente, los ejes que el nuevo espacio coloca en el centro de la escena, y su presencia le aporta al proyecto una consistencia técnica poco habitual en este tipo de lanzamientos.
Un diagnóstico realista, una apuesta optimista
Fuerza Suma+ parte de una lectura franca del momento argentino: años de crisis acumulada que dejaron desindustrialización, precarización laboral, empobrecimiento y una desigualdad creciente, junto a una profunda crisis de representación que deterioró el vínculo entre amplios sectores de la sociedad y las instituciones del Estado.
Pero el tono no es de lamento. El espacio sostiene que, pese a las dificultades estructurales, la Argentina conserva recursos humanos, económicos e institucionales suficientes para recuperar una senda de desarrollo. El trabajo y la producción aparecen definidos como las fuerzas centrales y las fuentes genuinas del progreso social.
Una inserción con perfil propio
En política exterior, el espacio propone recuperar una política fundada en el interés nacional, la soberanía, la no intervención en los asuntos internos de otros países y una inserción autónoma de la Argentina en un escenario mundial cada vez más multipolar.
Sumarse a la construcción
La invitación a quienes quieran participar es tan directa como el nombre elegido: construir. La propuesta es abierta y plural: sumar experiencias sin abandonar las pertenencias de cada uno, poner el conocimiento y el oficio al servicio de un proyecto común. Quienes quieran integrarse como constructores pueden hacerlo en www.fuerzasuma.com.ar. Porque, como resume su propia consigna, de lo que se trata es de sumar voluntades para unir al país.










