Gimnasia derrotó 1 a 0 a Sarmiento de Resistencia con un soberbio remate de Agustín Favre sobre el final. El triunfo le aseguró la permanencia en el Federal A y la clasificación a la Segunda Etapa de la Reválida, donde continuará en carrera por el segundo ascenso a la Primera Nacional. El conjunto chaqueño perdió la categoría y acompañará a Tucumán Central en el descenso al Torneo Regional Amateur.
Gimnasia y Esgrima se sacó de encima una mochila pesada. En una tarde donde el fútbol apareció a cuentagotas y cuando el empate parecía encaminarse a ser el resultado definitivo, Agustín Favre sacó un remate soberbio y clavó la pelota en un ángulo para darle al Lobo un triunfo tan agónico como valioso.
Fue 1 a 0 sobre Sarmiento de Resistencia en el estadio Manuel y Ramón Núñez en el marco de la octava y anteúltima fecha de la Etapa Reválida. Un triunfo que vale mucho más que tres puntos: le permitió al conjunto uruguayense asegurar definitivamente la permanencia en el Torneo Federal A y, además, meterse en la Segunda Etapa de la Reválida, donde seguirá buscando el segundo ascenso a la Primera Nacional.
Del otro lado quedó la tristeza chaqueña. Sarmiento necesitaba ganar para mantener sus posibilidades de permanencia, pero la derrota lo condenó al descenso. De esta manera, el conjunto chaqueño se convirtió en el segundo descendido de la Reválida B, junto a Tucumán Central, que había perdido la categoría en la fecha anterior. Ambos jugarán el próximo año en el Torneo Regional Amateur.
Un primer tiempo para olvidar
El partido estuvo lejos de ser bueno. La tensión por lo que había en juego se trasladó al campo y ninguno de los dos equipos consiguió tratar bien la pelota durante buena parte de la tarde.
Gimnasia tuvo dificultades para encontrar juego asociado, abusó del pelotazo y no logró generar demasiadas situaciones. Dentro de un trámite desprolijo, las subidas de Juan Manuel Rodríguez y Nicolás Germanier por el sector izquierdo fueron de lo más interesante que mostró el local.
La situación más clara de la primera etapa llegó precisamente a partir de una aparición de Germanier. El volante tomó un remate de primera que Acuña consiguió tapar, aunque dio rebote. Micael Bogado estuvo cerca de aprovecharlo, pero no pudo conectar la pelota.
Sarmiento, mientras tanto, prácticamente no logró inquietar a Emilio Rébora. El equipo chaqueño sabía que necesitaba imperiosamente el triunfo, pero tampoco encontró los caminos para poner en riesgo el arco del Lobo.
Gimnasia fue por el triunfo
El complemento tampoco entregó demasiadas luces, aunque Gimnasia comenzó a encontrar algunos espacios más y, fundamentalmente, mantuvo la intención de ir en busca de los tres puntos.
La primera aproximación importante fue para el local. Juan Casares llegó por derecha y metió un buen centro que encontró la cabeza de Luis Vila. El delantero conectó, pero su remate se fue por encima del travesaño.
Después llegó otra oportunidad para el Lobo, esta vez con Favre ya en cancha. Bogado y García participaron de una buena combinación y dejaron al atacante en posición favorable, pero Favre no pudo definir de la mejor manera.
El tiempo se consumía. El 0 a 0 parecía cada vez más difícil de romper y la definición de la permanencia amenazaba con trasladarse a la última fecha.
Sobre el final, Agustín Favre recibió y no dudó. Sacó un remate extraordinario que viajó directo al ángulo del arco defendido por Acuña. Golazo. Gol de permanencia. Gol de clasificación. Gol de desahogo.
El Núñez explotó y Gimnasia pudo festejar una victoria que quizás no fue acompañada por un gran rendimiento futbolístico, pero que tuvo como principal mérito no dejar de buscarla.
Favre fue el encargado de ponerle el broche a una tarde que terminó de la mejor manera para el Lobo. El golazo apareció cuando más se necesitaba y terminó premiando el esfuerzo de un plantel que, aun sin jugar bien, siguió intentando hasta el último instante.
Y el valor de lo conseguido se entiende todavía más al mirar hacia atrás.
Gimnasia había comenzado este Federal A de la peor manera. En las primeras siete fechas, el equipo que entonces dirigía Juan Monge apenas había conseguido un punto. Un arranque que lo dejó rápidamente comprometido y que obligó a un cambio de rumbo.
La llegada de Martín Pinilla y su cuerpo técnico, con el acompañamiento de Leguizamón, produjo un cambio rotundo. Si bien el equipo terminó la etapa clasificatoria en el último lugar de su zona, la historia comenzó a cambiar en la Reválida.
El Lobo construyó una campaña mucho más sólida, acumuló resultados positivos y llegó a las últimas jornadas con la permanencia prácticamente encaminada. Sin embargo, faltaba ese último paso. Durante dos fechas tuvo la posibilidad de cerrar la historia y no pudo hacerlo.
Esta vez sí.
Con un golazo en el tramo final, Gimnasia consiguió ese triunfo que tanto necesitaba y pudo sacarse definitivamente de encima la presión de pelear por la categoría.
Ahora, por algo más
La permanencia ya es un hecho. Pero el torneo todavía tiene otro capítulo para Gimnasia.
Queda una fecha de la Reválida, en la que el Lobo deberá visitar a Sportivo Las Parejas. Allí intentará terminar lo más arriba posible y, si los resultados lo permiten, quedarse con el primer lugar de la zona.
Después llegará lo importante: la Segunda Etapa de la Reválida, con cruces de ida y vuelta y la ilusión de pelear por el segundo ascenso a la Primera Nacional. El rival se conocerá una vez finalizada la próxima jornada.
Por ahora, el Lobo puede respirar. Después de aquel comienzo en el que todo parecía cuesta arriba, Gimnasia logró mantener la categoría. Y lo hizo a su manera: con esfuerzo, con una recuperación que parecía difícil y, esta vez, con un golazo de Favre que llegó en el momento exacto.
La mochila más pesada ya quedó atrás. Ahora, con la tranquilidad de saber que seguirá siendo de Federal A, Gimnasia puede permitirse mirar hacia adelante y soñar con algo más.












