Café y cannabis: una experiencia que despertó los sentidos

Con entradas agotadas y un cupo de 35 personas, la comunidad canábica La Histórica y Cultura Café compartieron una propuesta que combinó café, cannabis, aromas y sabores. La actividad incluyó una charla, una degustación de distintas preparaciones y una cata olfativa de variedades de cannabis.

Por: Matías Dalmazzo

La curiosidad fue uno de los principales ingredientes de una propuesta que reunió a 35 personas en Café Cultura. La comunidad canábica La Histórica, junto con Cultura Café, llevó adelante una experiencia sensorial y comparativa entre el café y el cannabis, con entradas agotadas y una concurrencia que reflejó el interés que despertó la iniciativa en la ciudad.



Durante unas tres horas, desde las 18 hasta aproximadamente las 21, la actividad combinó exposición, intercambio y experimentación. Uno de los primeros momentos estuvo dedicado a comparar ambos mundos desde distintos aspectos, entre ellos sus plantas, sus formas de utilización, los aromas y sabores y también algunos antecedentes vinculados con la prohibición y las cuestiones legislativas que atravesaron tanto al café como al cannabis.

La charla, que se extendió durante unos 40 o 45 minutos, permitió además introducirse en el universo de los terpenos, las moléculas relacionadas con los aromas y sabores. Se abordaron los terpenos que comparten el café y el cannabis, aquellos propios de cada planta y las funciones que cumplen, tanto en la naturaleza como en su interacción con distintos componentes del cannabis. También hubo espacio para hablar sobre reducción de daños y sobre algunos de los efectos asociados al consumo de café y cannabis.

La propuesta avanzó luego hacia las distintas formas de preparación y extracción. En el caso del café, los participantes pudieron conocer y probar diferentes preparaciones realizadas con varias máquinas, mientras que en el caso del cannabis se planteó una experiencia olfativa con distintas variedades. El objetivo fue reconocer sus diferentes aromas, identificar los terpenos presentes e intentar distinguir las variedades a partir del olfato.

Más allá del contenido específico, la jornada se caracterizó por el intercambio. Hubo diversidad de edades y de género entre quienes participaron, algo que sus organizadores destacaron especialmente dentro de un ámbito que muchas veces aparece asociado mayoritariamente a los hombres. Las preguntas, repreguntas y conversaciones se extendieron durante buena parte de la actividad y dejaron en evidencia el interés de los asistentes por conocer más sobre los temas abordados.

El encuentro terminó con un balance positivo y con la posibilidad de repetir la experiencia en el futuro. La convocatoria, que alcanzó el límite previsto de 35 personas, mostró que existe en la ciudad un público dispuesto a acercarse a nuevas propuestas vinculadas con el café, el cannabis, los sentidos y la construcción colectiva de conocimientos.